Los tres estrangulamientos que acongojan a la economía mundial: el estrecho de Ormuz, la tubería Este-Oeste... y ahora Bal-el-Mandeb - Estados Unidos (ES)
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Los tres estrangulamientos que acongojan a la economía mundial: el estrecho de Ormuz, la tubería Este-Oeste… y ahora Bal-el-Mandeb

Publicado: septiembre 18, 2026, 6:24 am

El precio del barril de brent para entrega en noviembre cotizaba casi sin variación este jueves. El crudo se mantiene por encima de los 105 dólares ante el miedo del mercado a nuevos problemas de suministro tras el cierre del estrecho de Ormuz, del oleoducto Este-Oeste y las dificultades para alcanzar el canal de Suez desde el estrecho de Bab el Mandeb, vías todas ellas de entrada y salida del petróleo entre Asia y Europa. Su transporte está literalmente estrangulado por tierra y por mar, y la economía mundial tiembla.

La guerra empezó el 28 de enero pasado, cuando Estados Unidos e Israel llevaron a cabo una serie de bombardeos aéreos sobre varias ciudades de Irán. Desde entonces el régimen iraní ha utilizado todo tipo de estrategia, bélica y no, para no perder la guerra. Someter la salida de petróleo desde Oriente Medio ha sido su arma fundamental.

El cierre de Ormuz, consecuencia de la guerra

Ormuz es la ruta petrolera más transitada del mundo. Por aquí se transporta alrededor de un tercio del crudo marítimo del mundo y un tercio de los fertilizantes. En mayo, un informe del Instituto para el estudio de la guerra (ISW) aseguraba desde Washington que «Irán continúa tratando de enmarcar la ‘gestión’ del transporte público del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica a través del estrecho de Ormuz como el nuevo status quo«.

Irán ha convertido la ruta petrolera más transitada del mundo en una cabina de peaje… llamándolo la nueva normalidad»

Esta vía marítima es un punto de estrangulamiento vital para aproximadamente el 20% del petróleo global y el gas natural licuado. Estrangular este estrecho golpea los precios del combustible, pero también el de los alimentos. «Irán ha convertido la ruta petrolera más transitada del mundo en una cabina de peaje, obligando a los barcos a través de Ormuz a pagar a su gobierno y llamándolo la nueva normalidad», sostiene desde EEUU el National Security Journal.

Oleoducto Este-Oeste, la solución saudí

En estos casi 8 meses de guerra activa/inactiva, cada país productor de crudo ha buscado formas de solventar el problema y dar salida a sus barriles. No todos han podido. Arabía Saudí, sí.

En la década de 1980, durante la guerra Irán-Irak, los saudís levantaron el oleoducto Este-Oeste. Se trataba de evitar el estrecho de Ormuz, de transportar crudo saudí al mar Rojo para su exportación a Europa, Asia y EEUU sin transitar por el golfo Pérsico ni por el estrecho. Está considerada la infraestructura energética más crítica desde el punto de vista estratégico para el reino saudí.

El oleoducto atraviesa Arabia Saudí hasta llegar a las terminales de exportación en el mar Rojo. Para ello recorre 1.201 kilómetros, desde el yacimiento petrolífero de Abqaiq, atravesando la península arábiga hasta Yanbu, a orillas del mar Rojo. El conducto tiene hoy una capacidad de 7 millones de barriles diarios y proporciona al reino saudí flexibilidad para la exportación entre sus dos costas.

Durante la actual guerra, el oleoducto Este-Oeste pasó a operar a plena capacidad en marzo de 2026. Tras esta adaptación, el volumen de petróleo transportado a través del estrecho de Bab el Mandeb, puerta al mar Rojo, aumentó un 21% con respecto a febrero de 2026.

Pero el pasado día 11, las autoridades saudís anunciaron que cerraba el Este-Oeste como medida de precaución tras múltiples ataques con drones lanzados desde Irak. La agresión no es del Ejército iraquí sino de milicias proiraníes situadas en territorio iraquí.

Y ahora los hutíes en Bab el Mandeb

Eso por tierra, porque por mar las cosas no son más fáciles (y no sólo por el cierre de Ormuz). Yemen está en la puerta del mar Rojo viniendo desde el sur. Esa puerta es el estrecho de Bab el Mandeb. Los rebeldes hutíes del Yemen, aliados de Irán, disparan allí. Arabia Saudita está bajo la presión de dos guerras.

En Yemen, los combates se están produciendo entre los rebeldes hutíes y las fuerzas del Gobierno yemení respaldadas por el régimen saudí. Los insurgentes acaban de reivindicar ataques contra instalaciones de la empresa petrolera Aramco y la base aérea de Khamis Mushait en Arabia Saudí. Las acciones fueron su respuesta a la campaña militar de Riad contra sus posiciones en suelo yemení.

La guerra en Yemen y la capacidad militar de los rebeldes hutíes han reducido sustancialmente la navegación por el mar Rojo y Bab el Mandeb. Este estrecho separa el cuerno de África, al oeste, de la península arábiga, en el continente asiático, al este. Este paso conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y tiene para el transporte marítimo la misma importancia que el canal de Suez.

Por aquí pasa cada año el 12% del comercio marítimo y el 30% de los contenedores comercializados en todo mundo. Todas las rutas marítimas de Europa al océano Índico pasan por este estrecho (excepto los superpetroleros que por tamaño tienen que rodear el cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica). Además, por Bab el Mandab cruza el 8% del gas natural licuado y alrededor del 11% del petróleo que se transporta por mar, según la Administración de Información de Energía de EEUU.

¿Acabaremos con una recesión global?

Bab el Mandab tiene unos 115 km de longitud, aunque en su parte más angosta, a veces considerada exclusivamente el propio estrecho, tiene 29 km de ancho. La isla de Perim (de 14 km²) divide el estrecho en dos canales: uno al este, de 3 km de ancho, y otro al oeste, de unos 25 km de ancho. Y esa isla ahora la controla la milicia hutí. Lo anunciaron el pasado día 11: se habían apoderado de Perim y eso les va a permitir controlar el Bab el Mandeb.

Irán y sus aliados, los rebeldes hutíes, han logrado interrumpir las rutas de salida de petróleo, gas, fertilizantes y de mercancías en general. De ese modo, han elevado los precios de las gasolinas y los costos de envío del comercio, creando un efecto dominó sobre la economía mundial. De seguir así podríamos acabar en una recesión global.

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