Publicado: septiembre 16, 2026, 6:25 am
El Libro Blanco de la Salud Visual en España 2025 recogía que casi el 80% de la población tiene problemas de visión, aunque solo el 60% de quienes los tienen emplean gafas o lentes de contacto para corregirlos.
La presbicia o vista cansada es uno de los problemas más habituales en nuestro país, así como el ojo seco, al que no siempre se le da la importancia que merece. También la miopía ocupa un puesto elevado en este ranking, un defecto que es común, pero eso no hace que sus características sean más conocidas entre la población.
«Para controlar la miopía hay que impedir que el ojo crezca»
La miopía es uno de los defectos de la vista más habituales en España, pero sigue habiendo un gran desconocimiento en torno a esta enfermedad, sobre la que ha querido dar más detalles el doctor Javier Hurtado, especialista en oftalmología pediátrica y estrabismo, explicando en redes sociales a qué se refieren los expertos cuando hablan de «controlar la miopía», sobre todo entre la población más joven.
La miopía suele empezar en los niños en edad escolar y empeora conforme el niño crece, en la adolescencia y la edad adulta. «La miopía, que es un ojo grande, tiende a crecer en los niños», explica el experto, quien también apunta que la clave es «intentar que crezca lo menos posible». Precisamente a eso es a lo que llaman «controlar la miopía» y para ello cuentan con máquinas y herramientas de gran precisión.
«Lo podemos medir con un aparato que mide con mucha exactitud el tamaño del ojo», una técnica más precisa que las anteriores. «El aparato muestra perfectamente los percentiles y ese conocimiento permite predecir cómo va a crecer y qué va a suceder en el futuro». Gracias a la información que proporcionan las herramientas actuales, «Sabemos si ha crecido y, si ese crecimiento no es normal, podemos poner tratamientos para controlarlo».
Miopía: qué es, causas y tratamientos
La miopía es una afección de la vista que se manifiesta haciendo que, mientras que los objetos cercanos se vean claros, los lejanos se perciban borrosos. Se presenta cuando la luz que entra al ojo se enfoca de manera incorrecta. Un ojo con miopía es más grande de lo común, crece de forma alargada hacia atrás, esto es lo que hace que la luz se enfoque delante de la retina en lugar de sobre ella.
La genética es una de las causas más habituales, si uno de los progenitores tiene miopía, hay muchas posibilidades de que sus hijos la tengan también, hasta un 25% de probabilidades si es uno de los padres, un dato que aumenta hasta el 50% si son miopes ambos. Sin embargo, la genética no es la única causa, porque nuestro estilo de vida y el aumento de uso de dispositivos electrónicos también puede influir. Mirar de cerca durante mucho tiempo hace que se sobrecargue el mecanismo de enfoque del ojo, lo que puede contribuir a la miopía.
Si esta es la causa de la progresión de la enfermedad, los cambios en el estilo de vida pueden formar parte del tratamiento, limitando el uso de pantallas, pasando más tiempo al aire libre o teniendo buenos hábitos de sueño. Lo más frecuente es optar por corregir estos defectos de la vista a través de gafas graduadas, lentes de contacto o cirugía. Los exámenes periódicos son imprescindibles para ajustar la graduación en caso de que sea necesario.
Referencias
National Eye Institute. (s. f.-a). Miopía | National Eye Institute. https://www.nei.nih.gov/espanol/informacion-sobre-la-salud-ocular/enfermedades-y-afecciones-de-los-ojos/miopia#section-id-15471
