Publicado: julio 1, 2026, 11:24 am
El Mundial 2026 vive uno de sus momentos de mayor intensidad. Con las fases eliminatorias en marcha y millones de aficionados pendientes de cada partido, la Copa Mundial de la FIFA vuelve a demostrar su enorme capacidad para conectar a audiencias de todo el mundo, sin embargo, arrastra uno de los problemas más persistentes de la emisión de los partidos de fútbol: la piratería. En plena competición, el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha intensificado su ofensiva contra las retransmisiones ilegales con la incautación de cerca de 400 sitios web que emitían los partidos del Mundial sin autorización.
Según un comunicado oficial del Departamento de Justicia de Estados Unidos, los dominios se utilizaban para ofrecer ilegalmente contenido protegido por derechos de autor. Además, gracias a la ayuda de la FIFA, se ha podido averiguar que los dominios se incautaron en Perú y Bulgaria, al mismo tiempo que se llevaron a cabo operaciones de interrupción con el apoyo de Piratería Informática y Propiedad Intelectual (ICHIP, por sus siglas en inglés) en Croacia, Rumania, Polonia y Colombia.
Ivan J. Arvelo, director del Centro Nacional de Coordinación de Derechos de Propiedad Intelectual, afirma en el comunicado citado que «la transmisión no autorizada de los partidos del Mundial viola los derechos de propiedad intelectual y alimenta a las organizaciones criminales», por lo tanto, es un deber identificar y confiscar «cientos de dominios, desarticular a quienes roban y distribuyen contenido protegido por derechos de autor».
Por su parte, Eric Weindorf, agente especial a cargo de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en Washington (Estados Unidos), añade que se corre un «riesgo significativo» al abrir la red a sitios de transmisión ilegal: «Estos servicios de transmisión no solo infringen las leyes de derechos de autor, sino que también exponen a los espectadores a posibles amenazas, como ataques de malware y conexiones inseguras que pueden comprometer datos personales y financieros».
Al abrir una de las webs incautadas, aparecerá un aviso
Tras la intervención, quienes intenten acceder a uno de los 400 sitios webs se encontrarán con un aviso oficial del Departamento de Justicia de Estados Unidos, informando que el dominio ha sido confiscado por infringir derechos de propiedad intelectual.
Según las autoridades, la iniciativa busca proteger los derechos de transmisión del Mundial y combatir las organizaciones que se benefician de la distribución ilegal de contenidos. No obstante, este tipo de operaciones rara vez ponen fin al fenómeno de forma definitiva porque es habitual que, tras el cierre de una plataforma, aparezcan nuevas páginas o clones que intentan ocupar su lugar en cuestión de días, especialmente durante eventos deportivos de gran audiencia.
