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El otro espectáculo del Mundial 2026 está en la infraestructura tecnológica

Publicado: junio 29, 2026, 3:13 pm

Cuando el balón rueda en cada partido del Mundial 2026 en la Ciudad de México, la atención se concentra en la cancha del Estadio Banorte, antes Estadio Azteca. Sin embargo, detrás de cada imagen en Ultra HD, cada repetición del VAR y cada toma televisiva sin sombras ni parpadeos existe una infraestructura tecnológica casi invisible para el aficionado.

El recinto, que hizo historia al convertirse en el primer estadio del mundo en ser sede de tres partidos inaugurales de la Copa Mundial de la FIFA, refleja también la evolución del deporte y los estadios.

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De acuerdo con Christian Sauza, líder comercial del canal profesional de Signify México, hoy ya no basta con iluminar el terreno de juego, ya que ahora la infraestructura debe cumplir estándares internacionales para transmisiones en 4K, 8K y HDR, garantizar el correcto funcionamiento del video-arbitraje, optimizar el consumo energético y ofrecer una experiencia de calidad tanto para los cerca de 87,000 asistentes como para los millones de espectadores que seguirán los partidos desde sus hogares.

«Muchas veces el usuario no lo ve, pero detrás de los partidos hay mucha preparación. Hoy las exigencias implican no solo niveles de iluminación para observar el partido en el estadio, sino también cumplir con los requerimientos de una transmisión de alta calidad», comentó el experto en entrevista.

Infraestructura para Mundial digital

Como parte de esa transformación, Signify participó en la modernización de la infraestructura de iluminación del entonces Estadio Azteca desde el 2021, mediante soluciones que combinan iluminación LED de alto rendimiento, conectividad e Internet de las Cosas (IoT).

El proyecto incorporó 320 proyectores LED para la cancha, integrados a una plataforma que permite administrar y supervisar la operación del sistema desde una sola interfaz.

La infraestructura alcanza niveles de hasta 3,500 lux horizontales y 1,800 lux verticales sobre el terreno de juego, parámetros alineados con los requerimientos de las competencias deportivas de mayor nivel.

Además de garantizar condiciones óptimas para competencias profesionales y transmisiones internacionales, la modernización permitió reducir aproximadamente 25% el consumo energético respecto a la instalación anterior.

Un nuevo estándar tecnológico

Para Sauza, el Mundial 2026 es el más innovador en uso de tecnología, por lo que marcará un nuevo estándar para la infraestructura deportiva a nivel global.

«La iluminación y la conectividad juegan un papel importante y normalmente eso permanece detrás de bambalinas, pero la tecnología está presente en todos lados», apuntó.

Hace una década, los proyectos de iluminación se enfocaban principalmente en garantizar la visibilidad sobre la cancha. Hoy los estadios deben ofrecer uniformidad lumínica, reducir el deslumbramiento y eliminar el llamado flicker, un parpadeo imperceptible para el ojo humano, pero visible para las cámaras de alta velocidad.

«La tecnología es un habilitador para la gestión y administración de todos los recursos. Hoy los operadores buscan que la información que generan estos sistemas realmente sea útil para aprovechar mejor los recursos y dar mayor versatilidad a los recintos», dijo Sauza.

Lo que sigue

La digitalización de los estadios tampoco se detendrá con el Mundial. Sauza consideró que la inteligencia artificial tendrá un papel cada vez más relevante en la operación de este tipo de inmuebles.

«El uso de inteligencia artificial viene a ser un factor importante en nuestros días y en nuestra vida rutinaria. Más allá de lo que representa la inteligencia artificial, es un recurso que empezará a tomar un desempeño importante», afirmó el directivo de Signify.

La apuesta, agregó, consiste en dejar una infraestructura preparada para futuras necesidades tecnológicas y operativas. Así, cuando termine el Mundial, el legado del Estadio Banorte no solo será deportivo: también permanecerá una red de tecnología que seguirá operando, aunque esté fuera del campo de visión de los aficionados.

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