Publicado: mayo 17, 2026, 1:24 pm
El somier, ese objeto discreto que se queda siempre oculto bajo el colchón, no suele despertar admiración ni curiosidad. Es un mero soporte, un entramado metálico o de madera al que apenas miramos, salvo cuando crujen las tablas o una barra parece haberse rebelado contra la gravedad. Sin embargo, el somier es una de esas invenciones que cambiaron la forma de dormir sin que casi nadie le haya pedido protagonismo. No es un mueble espectacular ni un artilugio tecnológico, pero sin él muchos de nuestros descansos se habrían convertido en noches de dolor, crujidos y tablones rotos. En la Prehistoria dormir no era un ritual higiénico y cómodo, sino una necesidad a la que se enfrentaba con lo que el… Ver Más
