Quién fue... George Reader: el maestro de escuela que arbitró con 53 años la final del 'Maracanazo' - Estados Unidos (ES)
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Quién fue… George Reader: el maestro de escuela que arbitró con 53 años la final del 'Maracanazo'

Publicado: mayo 10, 2026, 6:28 am

En este año mundialista, vamos a recordar a un personaje clave del que quizá sea el Mundial, de los clásicos en blanco y negro, más famoso: el de Brasil en 1950. Es George Reader.

El 22 de noviembre de 1896 nacía en Nuneaton, Inglaterra, George Reader. De joven fue futbolista y jugó en el Exter City y en el Southampton, pero su carrera fue corta, dedicándose profesionalmente a ser maestro de escuela.

Pese a ello, se quitó el gusanillo del fútbol dedicándose al arbitraje, que empezó a practicar con 24 años, en 1930. Era bastante bueno en lo suyo y en seis temporadas ya era juez de línea en la Football League (la primera divisón inglesa), y tres años después ya era primer colegiado. Era la temporada 1939-40.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, fue árbitro en dos finales de la Copa de Guerra y el Campeonato Británico de Naciones. Al final del conflicto, fue designado para dirigir los partidos internacionales de la Victoria entre Inglaterra y las selecciones nacionales aliadas.

Se retiró del arbitraje en 1944, pero tenía mucho prestigio y las federaciones extranjeras lo solicitaban para distintos partidos en la posguerra, como un amistoso entre España y Argentina en 1947 disputado en Barcelona.

En 1948, la Liga de Fútbol tomó la inusual decisión de solicitar a Reader que dejara su retiro para arbitrar un partido entre el Brentford y el Chelsea en Griffin Park. Su despedida, a la edad de 50 años, parecía que iba a ser un partido entre una selección de Gran Bretaña y el resto del mundo en Hampden Park, Glasgow, para celebrar el final de la Guerra.

Pero Inglaterra se clasificó para el Mundial de Brasil 1950, el primero tras el conflicto, y la FA decidió contar con su prestigio y experiencia y lo mandó a la Copa del Mundo. Se convirtió así en el árbitro más veterano en pitar en un Mundial, marca que no se ha superado y que con toda seguridad no se superará.

Reader fue encargado de pitar el partido inaugural entre Brasil y México en Maracaná (Río de Janeiro), abarrotado con más de 80.000 espectadores. Cuando el local Ademir marcó en el minuto 30 el primer tanto, decenas de periodistas y fotógrafos saltaron al terreno de juego, lo que obligó a Reader a emplearse a fondo, logrando despejar el terreno de juego con una autoridad poco vista en Sudamérica. Brasil acabó ganando 4-0 ese día.

Curiosamente, Brasil empató su segundo partido, disputado en el estadio de Pacaembu, Sao Paulo, ante Suiza (2-2). El árbitro fue el español Ramón Azón Romá, al que la prensa brasileña acusó de ser el culpable del empate helvético (que llegó en el minuto 88).

Por este motivo, el diario paulista Gazeta Esportivo publicó un artículo en el que exigía que a Brasil solo le pitaran árbitros británicos: «Debemos exigir enérgicamente que Brasil no vuelva a jugar en este Campeonato Mundial si no está a cargo un árbitro británico. Incluso si finalmente nos enfrentamos a los ingleses, seguiremos exigiendo un árbitro británico y tendremos plena confianza en él».

El caso es que, en efecto, a Brasil solo le pitaron británicos a partir de entonces: el galés Griffiths ante Yugoslavia, el inglés Ellis ante Suecia, el inglés Leafe ante España y finalmente y de nuevo, George Reader ante Uruguay.

Los más futboleros sabrán que se considera erróneamente que aquel Brasil vs Uruguay fue la final del Mundial: no fue así. La fase decisiva de aquella Copa del Mundo se disputó en formato de liguilla, aunque sí es cierto que el partido entre Brasil y los charrúas era decisivo y el último.

Lo que ocurrió aquel 16 de julio de 1950 en Maracaná es de todos conocido: unas 174.000 personas llenaban el estadio (algunas fuentes apuntan a 200.000 e incluso 250.000) para ver a Brasil coronarse campeona. Pero ocurrió lo inesperado. Pepe Schiaffino y Alcides Ghiggia remontaron el tanto inicial de Friaça y dieron a Uruguay su segundo Mundial, dejando a Brasil en estado de tragedia nacional (se reportaron numerosos suicidios aquel día). No sabemos si el diario paulista que pidió árbitros británicos para Brasil publicó algo al respecto al día siguiente, pero en todo caso, no consta que George Reader hiciera un mal arbitraje.

El caso es que nuestro protagonista de hoy regresó a Inglaterra tras el Mundial, colgó el silbato definitivamente se dedicó a la docencia. Acabó su carrera como docente ejerciendo de director de la Western School, en Shirley (Southampton), en 1960.

Ya jubilado, se acercó de nuevo al fútbol y fue presidente del Southampton FC. Reader, que se sentó junto a la reina Isabel II en la final de la FA Cup de 1976 (que el Southampton ganó por 0-1 al Manchester United), murió en esta ciudad portuaria poco después, el 13 de julio de 1978, a los 81 años. Tres días después se cumplía el 28 aniversario de su arbitraje en el famoso ‘Maracanazo’.

Espero que os haya gustado el artículo. Hasta la próxima semana.

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