Publicado: mayo 9, 2026, 5:00 am
Hubo un tiempo en que las cuentas bancarias eran gratis solo por domiciliar la nómina. Sin embargo, cada vez más entidades bancarias han emprendido una política de limpieza silenciosa de contratos que consiste en endurecer las condiciones del producto para mantener la gratuidad. Esto implica para el cliente que, si no revisa cuidadosamente su extracto, puede encontrarse con que está pagándole al banco comisiones que desconocía que debía abonar.
Las llamadas comisiones fantasma, es decir, cargos que aparecen de repente porque el banco ha cambiado las reglas del juego sin que el titular de la cuenta se percatara. Desde los 60 euros anuales por mantenimiento hasta los gastos por emisión de tarjeta o transferencias no inmediatas, el coste de tener una cuenta puede escalar hoy hasta los 240 euros al año. Dinero que sale de tu bolsillo por un servicio que muchas entidades ofrecen a coste cero
Cómo detectar las comisiones fantasma
La mejor forma de hacerlo es tomar la iniciativa en lugar de esperar a que el banco se ponga en contacto para explicar sus nuevas condiciones. Revisar la banca online buscando tres conceptos que suelen esconderse bajo nombres técnicos.
Uno es la comisión de administración, que consiste en cobrarle al titular de la cuenta por cada movimiento que aparece en su cuenta. Es la comisión más voraz, ya que se cobra su diezmo incluso por los movimientos más pequeños.
Otra comisión habitual es la de mantenimiento de tarjeta. Muchos bancos han empezado a cobrar hasta 30 euros anuales por la tarjeta de débito, dejando gratis solo la de crédito, que es con la que los bancos pueden tener beneficios gracias a los intereses.
Por último, están las comisiones de liquidación de cuenta. Suele tratarse de un cargo trimestral que ronda entre los 15 y los 40 euros.
Cambiarse de banco para recortar comisiones
Con el auge de la banca digital, la competencia es cada vez más mayor en el sector. Esto significa que las entidades están obligadas a ofrecer condiciones más favorables para captar clientes. En esta línea, varias entidades han lanzado ofertas últimamente para atraer a usuarios cansados de pagar comisiones. Estos bancos ofrecen cuentas con 0 comisiones y, sobre todo, suprimen la obligación de domiciliar una nómina mínima o contratar seguros de vida adicionales.
A la hora de cambiar de entidad hay que recordar que la portabilidad bancaria es un derecho regulado. Basta con acudir al nuevo banco con mejores condiciones y solicitar el traslado de cuenta.Ellos se encargan de todo: hablan con el banco antiguo, mueven el saldo y, lo más importante, trasladan todos los recibos domiciliados. El proceso es gratuito y debe completarse en un máximo de 13 días hábiles. Esto implica que no es necesario que cliente llame a la compañía eléctrica o a su gimnasio para aportar su nuevo IBAN.
