Publicado: mayo 4, 2026, 12:21 am
Cuando Washington decide retirar soldados de Alemania , la escena parece escrita para consumo doméstico: Europa, ingrata y acomodada, deberá pagar por su seguridad. La fórmula funciona en campaña. Pero, vista desde el mapa, es engañosa. Las bases estadounidenses en Europa no son una obra de caridad atlántica. Son una red del poder norteamericano, una inversión geopolítica de largo plazo y un requisito fundamental para mantener su condición de primera potencia mundial . No deja de ser paradójico que sea Trump quien satisfaga la vieja aspiración izquierdista de las ‘bases fuera’ o ‘yankees go home’, consignas con casi dos siglos de recorrido. No es una cuestión inocente. Este debate debilita la defensa europea, pero no por donde se piensa. Ahora… Ver Más
