Publicado: abril 18, 2026, 8:29 pm

Por fin. Ya era hora. Por fin, esta tarde hubo protestas en La Maestranza. Ocurrió a la salida del quinto toro de Victorino MartÃn, que tardó en pisar el ruedo varios minutos mientras su lidiador, Manuel Escribano, lo esperaba de rodillas en los medios. Pero fue atisbar la puerta de toriles, y muchos espectadores manifestaron su desagrado, y no era para menos. Mirandés, que asà se llamaba, de 539 kilos de peso según la tablilla, era un novillete impresentable para una plaza de primera categorÃa, esmirriado y escurrido, una sardina vergonzante. Las protestas fueron a más, arreciaron cuando Escribano se empeñó en banderillearlo, lo que hizo nervioso y sin acierto, y, al final, cuando el animal se comportó con desbordante soserÃa y sin clase alguna en la muleta.

MartÃn/Escribano, Jiménez
Toros de Victorino MartÃn, justos de presentación -el quinto, anovillado y protestado por el público-, cumplidores de modo desigual en los caballos, nobles y con clase en la muleta.
Manuel Escribano: estocada caÃda -aviso- y dos descabellos (ovación); estocada -aviso- (silencio); estocada baja (silencio).
Borja Jiménez: estocada algo caÃda -aviso- (petición y vuelta al ruedo); dos pinchazos hondos y un descabello (vuelta al ruedo); tres pinchazos y media (silencio).
Plaza de La Maestranza. 18 de abril. Octavo festejo de abono de la Feria de Abril. Lleno de "no hay billetes".
