Publicado: mayo 12, 2026, 9:29 am
«Creo que debemos contemplar la introducción de un aplazamiento en el acceso a redes sociales». Con este mensaje la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha abogado este martes desde Dinamarca por un mayor control sobre las grandes tecnológicas, a las que ha acusado de usar a los menores como mercancía. Esto coincide por ejemplo con la propuesta aprobada por el Parlamento Europeo de prohibir el acceso a esa plataformas antes de los 13 años, algo que defiende ya tanto España como Francia.
«Muchos jóvenes, cuando los escuchas, hablan apasionadamente de cómo la tecnología les da un sentido de pertenencia. Estas son cosas maravillosas. Muestran el mundo digital en su mejor versión. Un lugar para acceder al conocimiento; un lugar para encontrar orientación y apoyo; un lugar que crea nuevas vías para el intercambio, la creatividad y el humor. Las posibilidades son enormes», reconoció la dirigente alemana al inicio de su discurso, pero puso el foco en los riesgos.
«Los niños no son pequeños adultos», avisó, y entonces se lanzó a por la responsabilidad que tienen las grandes entidades como Google o Meta, que están desde años bajo el foco de la normativa europea. «Cuanto más expuestos están al mundo digital, mayores son los riesgos. Likes, compartidos, retuits, enlaces, etcétera: las validaciones en las redes sociales están dictando cada vez más cómo piensan y cómo se sienten. Juicio constante, comparación constante y miedo constante a no ser suficientes», sostuvo sobre los efectos en los menores de edad.
Y por eso, dijo, el punto clave tiene que estar en la responsabilidad empresarial, porque para Von der Leyen esas consecuencias sobre los menores «son el resultado de modelos de negocio que tratan la atención de nuestros hijos como una mercancía. Cuanta más atención, mayor es el beneficio». Hay, según la jefa del Ejecutivo comunitario, un ánimo de lucro. «Los jóvenes están enganchándose a juegos diseñados para manipularlos y hacer que gasten cada vez más dinero. Las jóvenes son objetivo de anuncios de productos de belleza en el momento en que se desetiquetan de una foto. Estas son decisiones deliberadas de los proveedores tecnológicos, decisiones tomadas para lucrarse con la vulnerabilidad de los niños», espetó.
Más información en breve.
