Publicado: mayo 11, 2026, 8:13 pm
El puré de papa es una de las guarniciones más clásicas de la cocina, pero lograr una textura suave, cremosa y llena de sabor no depende solamente de mezclarla con leche y manteca. El chef Jordi Cruz explicó que hay tres trucos clavs que cambian completamente el resultado final: elegir bien la variedad de papa, controlar la cocción y trabajar la textura de forma manual.
El cocinero español remarcó que muchas veces los errores aparecen por usar papas incorrectas, cocinar de más o procesarlas con robot de cocina. Eso libera demasiado almidón y hace que el puré quede pegajoso o elástico en lugar de aireado y cremoso.
¿Qué necesitás?
- 500 gramos de papas
- 100 ml de leche
- 50 gramos de manteca
- 6 gramos de sal
- Pimienta negra a gusto
El paso a paso
- Elegí una variedad de papa adecuada como Yukon Gold, Russet, Rat, Kennebec o Monalisa.
- Herví las papas enteras y con piel en abundante agua con sal durante aproximadamente 45 minutos.
- Comprobá la cocción al pincharlas con un tenedor hasta que estén tiernas.
- Retiralas del agua y dejalas templar unos minutos antes de pelarlas.
- Pisá las papas de forma manual, con el pisador, ya que la licuadora arruina la textura, explica Jordi.
- Llevá el puré a una olla e incorporá la leche caliente junto con la manteca.
- Agregá sal y pimienta mientras mezclás de forma constante a fuego suave.
- Cociná unos minutos hasta lograr una textura cremosa y homogénea.
- Si querés un acabado más fino, pasá el puré por un colador antes de servir.

La variedad de papa influye directamente en la cantidad de almidón y en la textura final. Además, cocinarla de forma correcta evita que absorba agua de más y pierda sabor.
El último punto clave es la forma de trabajarla: mientras menos agresivo sea el proceso, más suave y liviano quedará el puré. En caso de que se busque una textura más cremosa y elegante, el puré puede pasarse por un colador antes de servirlo.
