Publicado: abril 14, 2026, 12:15 am
A pesar de los mejores esfuerzos combinados de ‘Trumputin’, el primer ministro Viktor Orbán ha sido políticamente sepultado en las elecciones parlamentarias celebradas el domingo en Hungría. Su abrumadora derrota tiene una trascendencia que va mucho más allá de la Unión Europea porque es precisamente Orbán el que empezó, hace casi dos décadas, a definir y vertebrar todo ese nacional-populismo que en su decadente esplendor iliberal sufrimos hoy en día. El húngaro fue el primero en señalar el método de cómo, apalancándose en lo identitario, la guerrita cultural y la incertidumbre económica , es posible desmantelar una democracia desde dentro, empezado por supuesto por el imperio de la ley. Con el mérito tan destructivo de haber ayudado a construir toda… Ver Más
