Publicado: octubre 16, 2026, 6:13 pm
La calabaza puede utilizarse para preparar purés, sopas, tartas o diferentes guarniciones. Sin embargo, existen alternativas menos conocidas que permiten aprovechar su sabor dulce y conseguir una textura diferente sin demasiadas complicaciones: la fritada de calabaza.
Esta receta tradicional de Andalucía, España, combina 600 gramos de calabaza, cuatro dientes de ajo, pimientos secos y pan, con una salsa espesa que aporta intensidad y cremosidad al plato.
A diferencia del puré tradicional, no requiere hervir las verduras ni utilizar leche o manteca. La calabaza se cocina directamente en una sartén con aceite de oliva hasta quedar tierna.
El secreto está en preparar un majado con ajo, almendras, pimientos secos y pan frito, una mezcla que se incorpora a la calabaza durante los últimos minutos de cocción.
¿Qué necesitás?
- 600 gramos de calabaza, pelada y sin semillas.
- 4 dientes de ajo.
- 3 o 4 pimientos choriceros secos.
- 30 gramos de pan, equivalentes a dos rebanadas pequeñas.
- 25 gramos de almendras.
- 4 cucharadas de aceite de oliva.
- 150 ml de agua.
- 1 cucharada de vinagre.
- 1 cucharadita de comino molido.
- 2 ajíes picantes secos (opcional).
- Sal y pimienta negra a gusto.
El paso a paso
- Pelá la calabaza, retirale las semillas y cortala en cubos pequeños para facilitar su cocción.
- Calentá dos cucharadas de aceite de oliva en una sartén amplia, incorporá la calabaza con una pizca de sal y cocinala durante 20 a 25 minutos, revolviendo de vez en cuando hasta que esté tierna.
- Mientras tanto, calentá el aceite restante en otra sartén y agregá los dientes de ajo pelados, las almendras, los pimientos secos y los ajíes picantes, si decidís utilizarlos.
- Cociná durante 3 o 4 minutos a fuego medio-bajo, hasta que los ingredientes comiencen a dorarse, sin dejar que se quemen. Después, retiralos y reservalos.
- En el mismo aceite, freí las rebanadas de pan durante uno o dos minutos por cada lado, hasta que estén doradas. Luego, colocalas en un recipiente con el agua y el vinagre para que se ablanden.
- Pasá los ajos, las almendras, los pimientos y el pan escurrido a una procesadora. Incorporá unos 50 ml del líquido de remojo y triturá hasta obtener una pasta espesa.
- Agregá el comino y la pimienta negra, y procesá nuevamente para integrar todos los condimentos.
- Incorporá el majado a la sartén con la calabaza y mezclá suavemente. Si la preparación queda demasiado espesa, agregá un poco más del líquido utilizado para remojar el pan.
- Cociná a fuego bajo durante 2 a 5 minutos, revolviendo para evitar que se pegue, hasta conseguir una preparación cremosa y bien integrada.

Uno de los puntos más importantes de esta receta es cocinar la calabaza a fuego medio y revolverla periódicamente, para que se ablande sin quemarse ni perder por completo su consistencia.
El majado permite espesar la preparación sin agregar crema ni harina, mientras que las especias potencian el sabor de la verdura.
El resultado es una fritada de calabaza suave, aromática y con una textura rústica, que puede acompañar carnes o aprovecharse al día siguiente como pasta para untar sobre pan tostado.
