Publicado: noviembre 6, 2026, 1:13 am
El lomo es uno de los cortes más apreciados para hacer a la parrilla por su textura suave y su sabor delicado. Sin embargo, conseguir que quede tierno, jugoso y con un gusto intenso puede ser un desafío. Aunque el chimichurri y el ajo suelen ser los protagonistas de las preparaciones, hay un ingrediente que cada vez gana más lugar entre los secretos de los cocineros: la salsa inglesa.
Este condimento, conocido también como salsa Worcestershire, tiene un sabor complejo que combina notas saladas, dulces, ácidas y especiadas. Su aporte permite realzar el gusto natural de la carne y darle un toque diferente sin tapar las características propias del lomo.
Por qué la salsa inglesa es el secreto para un lomo más sabroso
La salsa inglesa se destaca por su combinación de ingredientes fermentados, vinagre, especias y otros componentes que aportan profundidad al sabor. A diferencia de las preparaciones más tradicionales, no necesita una gran cantidad para generar un cambio en el resultado final.
Además, su acidez puede contribuir a modificar de forma ligera la superficie de la carne durante el marinado. Esto ayuda a que el corte adquiera un perfil de sabor más intenso, aunque no reemplaza la importancia de elegir una buena pieza ni de controlar la cocción.
La clave está en utilizarla como complemento y no como protagonista. El objetivo es que el lomo conserve su sabor característico, pero con un toque extra que lo vuelva más atractivo.

Cómo usar la salsa inglesa para preparar un lomo a la parrilla
Una de las formas más sencillas de incorporar este ingrediente es preparar un marinado antes de llevar la carne al fuego.
Para hacerlo, se puede combinar salsa inglesa con un poco de aceite, pimienta negra y una pizca de sal. También es posible sumar unas gotas de limón o mostaza para darle un perfil diferente.
El procedimiento es simple:
- Colocar el lomo en un recipiente y agregar unas cucharadas de salsa inglesa.
- Incorporar el aceite, la pimienta y los condimentos elegidos.
- Distribuir la mezcla por toda la superficie de la carne.
- Dejar reposar en la heladera durante 30 minutos a dos horas.
- Retirar el exceso de líquido antes de llevar el corte a la parrilla.
Este paso permite que los sabores se integren y que la carne llegue al fuego con una preparación previa. No es necesario dejarla marinando durante toda la noche: un tiempo moderado puede ser suficiente para conseguir un buen resultado.
