Publicado: mayo 29, 2026, 5:40 pm

México ha retocado su constitución para sellar a fuego una causa que permita la anulación de unas elecciones: la injerencia extranjera. La mayoría oficialista —Morena y sus aliados— en ambas cámaras aprobó este viernes por la vía rápida una reforma que hace apenas un par de años hubiera sido recibida como una extravagancia. Pero el mapa geopolítico está cambiando a golpes desde la llegada de Donald Trump al poder. El presidente de Estados Unidos ha desempolvado explícitamente una vieja doctrina de finales del siglo XIX que justifica el intervencionismo sobre el resto del continente americano. Una escalada política y militar, justificada en gran medida como una nueva y agresiva guerra contra las drogas, y que tiene a México, el vecino del sur, como una de sus dianas favoritas. Ese es el contexto defendido por el partido de la presidenta, Claudia Sheinbaum, para un blindaje constitucional que, a falta de los detalles de las leyes aún por desarrollar, ha levantado suspicacias entre la oposición por el riesgo de que el nuevo criterio termine utilizándose de manera discrecional en estos tiempos de máxima polarización.
