Publicado: octubre 13, 2026, 10:10 pm
El papa León XIV permanece bajo observación médica tras la extirpación exitosa de un adenocarcinoma pulmonar en el Hospital Universitario Agostino Gemelli de Roma. La noticia de la intervención, confirmada por la Santa Sede, generó interrogantes sobre el impacto en su agenda internacional. En particular, la viabilidad de su gira por América Latina, programada para noviembre, motiva debates entre los especialistas sobre la seguridad de los traslados aéreos tras una lobectomía.
Lorena Lupinacci, jefa de Oncología Torácica del Hospital Italiano, expuso su postura técnica sobre el cuadro clínico del pontífice. Según reveló la especialista en diálogo con Paulino Rodrigues para Clima de época (LN+), la cirugía de pulmón requiere precauciones estrictas durante el postoperatorio inmediato. Lupinacci considera imprudente la realización de viajes prolongados en las semanas posteriores a la operación. “A un paciente con una lobectomía inferior, no seríamos partidarios de que esté haciendo este tipo de viajes a menos de un mes de haberse realizado la cirugía”, afirmó la profesional ante la consulta periodística.

El pontífice de 71 años fue sometido a una técnica videoasistida para la extracción de un lóbulo inferior del pulmón derecho. El examen histológico ratificó el diagnóstico previo de adenocarcinoma, un hallazgo detectado durante un control de rutina. Aunque la intervención quirúrgica resultó exitosa y el Papa mostró signos de lucidez al despertar, el proceso de recuperación exige cuidados específicos. Los cirujanos del Gemelli, liderados por Stefano Margaritora, prevén una estancia hospitalaria de una semana, seguida de un periodo de reposo cuya extensión definitiva depende de los resultados de los estudios histopatológicos pendientes.
El análisis de Lupinacci subraya la relevancia de la prudencia: la doctora enfatiza que los vuelos largos, la presurización de las cabinas y la altitud de países como Perú representan factores de riesgo para un paciente recientemente operado del tórax. “Yo sería muy cautelosa y nuestro equipo también en eso. No sería una recomendación nuestra”, sentenció la médica al ser consultada sobre la pertinencia de la agenda vaticana. La especialista aclara que sus observaciones se basan en la naturaleza de la cirugía torácica y no en el pronóstico oncológico global del paciente.

El equipo médico del Vaticano, que incluye a Luigi Carbone y al enfermero Massimiliano Strappetti, monitorea de cerca la evolución del Sumo Pontífice. Mientras tanto, las autoridades argentinas y los organizadores de la visita prevista para noviembre mantienen una postura expectante. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó en diálogo con LN+ que los preparativos para el megaoperativo continúan vigentes, aunque dependen de las indicaciones médicas futuras. Por su parte, el presidente Javier Milei expresó disponibilidad para ajustar el calendario si la salud de León XIV exige demoras.

El contexto clínico actual invita al optimismo por la detección precoz de la lesión. Según Lupinacci, el abordaje médico moderno en la oncología torácica permite cronificar el cáncer de pulmón incluso en estadíos avanzados. La jefa de Oncología del Hospital Italiano destaca la eficacia de las nuevas investigaciones, las cuales transformaron la tasa de cura en lesiones iniciales mediante el screening precoz.
No obstante, la prioridad inmediata radica en la recuperación de la capacidad pulmonar postquirúrgica antes de retomar exigencias físicas internacionales. El Vaticano todavía no anunció cambios formales en la hoja de ruta del viaje al Cono Sur, pero el cuerpo médico determinará los pasos a seguir tras la evaluación postoperatoria.
