Publicado: julio 10, 2026, 10:13 pm
España venció 2-1 a Bélgica en los cuartos de final del Mundial. Una jugada polémica pudo haber cambiado el rumbo del encuentro: una presunta mano de Rodri dentro del área provocó el reclamo de los jugadores belgas, aunque el árbitro decidió no sancionar penal.
La acción ocurrió a los 16 minutos del segundo tiempo. Nicolas Raskin desbordó por la banda izquierda y envió un centro al área que fue despejado por Aymeric Laporte. Luego, la pelota impactó cerca de la axila de Rodri y rozó uno de sus brazos, lo que provocó el inmediato pedido de penal por parte del conjunto belga.
Los futbolistas de Bélgica le reclamaron al árbitro inglés Michael Oliver, pero dejó seguir el juego y tampoco fue convocado por el VAR para revisar la acción.
La jugada tuvo escasa repercusión en los principales medios españoles. Entre ellos, Marca fue uno de los pocos que hizo referencia a la polémica al citar el análisis arbitral: “Al venir de un rebote no se puede pitar penalti”.
Más allá de esa explicación, el episodio apenas generó debate en la prensa y en las redes sociales de España.
Mundo Deportivo centró su atención en una posible infracción a favor de España por una mano de Nathan Ngoy luego de un remate de Álex Baena. La pelota impactó en el brazo del defensor belga, aunque él lo tenía pegado al cuerpo, por lo que la acción tampoco fue sancionada.
