La Iglesia pasa la bolsa de la colecta entre empresarios para la visita del Papa - Argentina
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


La Iglesia pasa la bolsa de la colecta entre empresarios para la visita del Papa

Publicado: octubre 7, 2026, 2:09 pm

En silencio, en general porque se trata de decisiones personales que no involucran al resto de los accionistas de las compañías que integran, algunos empresarios han aceptado colaborar con la visita de León XIV a la Argentina. No sobra el tiempo porque queda apenas un mes para la llegada del Papa, y tampoco hay tanto margen porque los gastos son muchos: solo la parte que le corresponde poner al Vaticano orilla los 30 millones de dólares.

Así lo supo LA NACION de fuentes involucradas en el viaje pontificio, algunas de las cuales aceptan que la colecta tampoco ha derivado hasta ahora en un aluvión de donaciones. Se trabaja con lo justo. Pero hay hombres de negocios que tienen una histórica buena relación con la Iglesia, que están habituados a hacer aportes y que, según los primeros contactos con quienes se encargan de la recaudación, podrían volver a contribuir. “Con algunos, por ahora, estamos apenas en el nivel de la charla”, dijeron a este diario en la Conferencia Episcopal Argentina.

Marcos Bulgheroni, CEO de Pan American Energy Group

Marcos Bulgheroni, Eduardo Eurnekian y Jorge Brito, por ejemplo, todos ellos de trato frecuente con el Episcopado, y que se suman a otras iniciativas corporativas que podrían apuntalar insumos o servicios para la organización del viaje. “Hay algo de eso, sí, pero es algo personal y la idea es no dar más detalles”, contestaron en el entorno de uno de estos empresarios. Las empresas que sí están confirmadas y que ya hicieron desembolsos son las que están consignadas en la página oficial de la visita, https://www.elpapaenargentina.com.ar/. Ahí figuran el banco Santander; las distribuidoras Edenor (Daniel Vila, José Luis Manzano y Mauricio Filberti) y Edemsa (Vila y Manzano); Mercedes Benz; Establecimiento Metalúrgico GCD (Fabiola y Jorge García); el grupo turístico y constructor Dolmen Buenos Aires Hotel (familia Cachero) y las agencias publicitarias Hoopla y Mercado McCann.

Jorge Brito, uno de los empresarios de buena relación con el Episcopado

El universo de aportantes parece hasta ahora bastante acotado y es cierto que la Argentina intenta desde hace casi tres años adaptarse, lo que significa vivir con menos inflación: los billetes no abundan, la actividad no termina de repuntar para todos por igual y llegó la hora de cuidar los costos. “Nadie me pidió nada; yo estoy fuera del radar”, contestó el dueño de una empresa con inversiones en la Patagonia. Pero la cercanía que varios hombres de negocios tienen con la Curia o parroquias y la euforia que viene desencadenando la visita papal podrían ser un buen augurio para cubrir los gastos, dicen los organizadores.

Sin ir más lejos, la última peregrinación a Luján, el fin de semana pasado, reunió a 2,5 millones de personas, una cifra sin precedente en la historia y sólo equiparable a los peregrinos que fueron en 2013, año anímicamente apuntalado por la elección de Jorge Bergoglio como papa. Eso hace prever, proyectan los obispos, una multitud similar para la misa que dará ahí mismo León XIV el miércoles 11 de noviembre, último día de su viaje.

Además de fondos para traslados y alojamientos, serán necesarios insumos. Es obvio que las amistades ayudan y han colaborado en otras oportunidades. Empresarios como Mario Montoto y Alejandro Roemmers, por ejemplo, se hicieron cargo de las refacciones de la Nunciatura, edificio de Recoleta donde se alojará el Papa y que ya había tenido reformas hace algunos años, cuando otro grupo de empresarios suministró recursos para acondicionar el lugar con rampas por algo que era probable y que finalmente no ocurrió: la visita de Francisco, a quien ya entonces un problema en la rodilla obligaba a moverse en silla de ruedas.

Daniel Vila, uno de los dueños de Edenor, distribuidora que ya hizo su aporte para el viaje del Papa

Hay además colegios religiosos, como el Champagnat o el Colegio Marista Nuestra Señora de Luján, en Luján, que aceptaron recibir a peregrinos, sacerdotes y religiosos del interior, y trasladados que estarán pagos por Aerolíneas Argentinas: los vuelos del Papa desde Montevideo a Buenos Aires, a Córdoba y a Lima, Perú. También están los dos papamóvil que León XIV usará tanto en la provincia de Buenos Aires como en la de Córdoba y prepara Toyota. Nunca nadie lo dirá en público, pero esta iniciativa, que la Conferencia Episcopal Argentina logró gracias a la buena relación de alguno de sus miembros con ejecutivos de la terminal de Campana. Algo que ya se había insinuado durante uno de los posibles y frustrados viajes de Bergoglio como papa, provocó alguna inquietud en Fiat, de origen italiano. ¿Cómo es posible que venga el Sumo Pontífice y el papamóvil sea japonés?, se preguntaron en el sector automotor.

En general, los viajes del Papa por el mundo tienen varias fuentes de financiamiento. Un 25% viene de fondos suministrados por el Vaticano; otro 25%, de donaciones particulares; otro 25%, de gobiernos y empresas, y el restante 25% se cubre con la venta del merchandising papal. La última visita a España, por ejemplo, tuvo un costo final de 25 millones de euros y se terminaron recaudando 45 millones. Pero la Argentina es distinta: tiene más fervor peregrino y menos recursos. En la Conferencia Episcopal Argentina temen además que la venta de merchandising termine derivando en ferias alternativas.

Eduardo Eurnekian, otro de trato frecuente con la Iglesia.

Hasta ahora, las tres jurisdicciones involucradas en la visita -la ciudad y la provincia de Buenos Aires y Córdoba- se harán cargo de sus propios gastos. El gobierno nacional asumirá el costo de la seguridad y de la transmisión hacia el mundo, pero sólo desde el punto de vista del soporte: el director de cámaras, que corresponde a la señal oficial del Vaticano, trabajará con los equipos, las grúas, las pantallas y los mangrullos del Estado argentino. Y para eso no serán suficientes los equipos de Canal 7 sino que se utilizarán los servicios de una empresa privada que ya trabaja con el Estado: MediaHub SA, que se adjudicó con Milei el contrato por licitación y encabeza el empresario Alejandro Spinello, socio de Daniel Vila en Mendoza, donde tiene además inversiones turísticas con Daniel Nofal, otro hombre de negocios cercano a La Libertad Avanza.

Hay, con todo, algunos que han hecho desembolsos y pedido expresamente al Episcopado guardar sus nombres en secreto. ¿Discreción? ¿Modestia? ¿Acaso cumpliendo aquel mandado evangélico de que la mano derecha no sepa lo que hace la izquierda? Sólo Dios sabe.

Related Articles