Publicado: julio 28, 2026, 6:44 pm
Keiko Fujimori ha sido investida este martes como presidenta de Perú durante los próximos cinco años. La candidata de Fuerza Popular e hija del polémico expresidente Alberto Fujimori se convierte en primera mujer en alcanzar la presidencia del país latinoamericano, en medio de la inestabilidad política que ha marcado la última década. El rey de España, Felipe VI, y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, han asistido en Lima a la ceremonía de investidura y jura del cargo de la nueva mandataria
Fujimori ha llegado al Parlamento peruano después de un recorrido en coche por las calles de Lima, escoltada por las fuerzas de seguridad. A su entrada al hemiciclo, ha sido recibida por un gran aplauso de varios minutos, mientras ha saludado a parlamentarios y a algunos mandatarios extranjeros asistentes a su investidura. Tras jurar el cargo, el hemiciclo se ha puesto en pie para aplaudir a la nueva Jefa de Estado y cantar el himno nacional peruano.
En su discurso, Fujimori ha asegurado que su mandato se ceñirá a los cinco años para el que fue elegida (2026-2031), «ni un día más» ante los temores que suscita en la oposición un eventual intento de perpetuarse en el poder, como intentó hacer su padre, el expresidente Alberto Fujimori (1990-2000). «Doy gracias a Dios y pongo en sus manos el trabajo que hoy empezamos en Perú. Pido sabiduría para decidir, fortaleza para perseverar y para no olvidar jamás que el poder solo encuentra sentido cuando se ejerce para servir. Ante él, ante la historia y ante todos ustedes he pronunciado el juramento más sagrado que puede hacer un ciudadano», ha expresado Fujimori en su discurso. Un grupo de parlamentarios de izquierda ha abandonado el hemiciclo antes del inicio del discurso, gritando «justicia para las víctimas» en recuerdo a las víctimas de la represión a las protestas antigubernamentales durante la presidencia de Alberto Fujimori
Hasta diez jefes de Estado y de Gobierno han asistido en Lima a la ceremonia, además del rey Felipe VI, los presidentes de Argentina, Javier Milei; Bolivia, Rodrigo Paz; Chile, José Antonio Kast; Ecuador, Daniel Noboa; Honduras, Nasry Asfura; Panamá, José Raúl Mulino; Paraguay, Santiago Peña; y de Uruguay, Yamandú Orsi. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, también ha estado presente, invitado personalmente por Fujimori.
También han asistido el vicepresidente electo de Colombia, Juan Manuel Restrepo, y expresidentes de diversos países de América Latina, entre ellos varios que tuvieron relación con Alberto Fujimori. Es el caso del chileno Eduardo Frei (1994-2000) y el ecuatoriano Jamil Mahuad (1998-2000), con quien en 1998 se firmaron los acuerdos de paz que pusieron fin a un largo conflicto limítrofe entre ambos países que llevó a una serie de guerras.
La llegada de Fujimori marca el regreso de la corriente política iniciada por su padre, el ‘fujimorismo‘, al poder casi 26 años después de que Alberto Fujimori dimitiese del cargo por fax desde Japón tras destaparse un gran escándalo de corrupción en el que también estaba inmerso su mano derecha, el asesor Vladimiro Montesinos. Desde entonces, Keiko Fujimori asumió el ideario de su padre, un marcado neoliberalismo, con el propósito de recuperar el poder y limpiar el nombre de su padre, que fue condenado a 25 años de cárcel por delitos de lesa humanidad, además de otros cargos por diversos casos de corrupción.
Fujimori, la novena persona en ocupar la presidencia de Perú en los últimos diez años, llega al cargo tras una trayectoria política en la que perdió tres elecciones consecutivas en la segunda vuelta (las de 2011, 2016 y 2021), y tras haber pasado cerca de año y medio en prisión preventiva entre 2018 y 2020, imputada por presunto lavado de dinero en la financiación irregular de sus campañas electorales. Fujimori se impuso al candidato de izquierdas, Roberto Sánchez, en la segunda vuelta por una ajustada diferencia de menos de 50.000 votos. Sin embargo, a diferencia de sus predecesores, Fujimori cuenta en principio con el suficiente respaldo en el Parlamento para poder completar todo su mandato.
