Publicado: julio 28, 2026, 6:00 am
En el living del primer piso, sobre una pared de ladrillos a la vista, se lee la frase “I have taken more out of alcohol than alcohol has taken out of me” (“El alcohol me ha dado más de lo que me ha quitado”). La sentencia pertenece a Winston Churchill, político, militar, escritor y estadista británico que fue primer ministro del Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial. Además de su trayectoria política, Churchill era conocido por su afición a la buena mesa y la buena bebida.
La vida de Churchill -y parte de ese humor irónico que lo caracterizaba- fue la inspiración para crear Winston Club, un lugar que combina dos propuestas. En la planta baja funciona un bar de tragos y bocados para compartir; en el primer piso, un living con menú degustación y una ambientación inspirada en los clubes ingleses.


Allí, la atmósfera está creada con sillones de cuero, la luz tenue de los candelabros con velas, un juego de palos de golf, la célebre frase de Churchill sobre el alcohol y un piano de cola que cobra protagonismo una vez por semana, cuando el restaurante organiza cenas acompañadas por shows de jazz.
“Fue idea de uno de mis socios, que es fanático de la vida de Churchill y de las antigüedades. El primer piso nació como un speakeasy y, con el tiempo, el lugar empezó a crecer gracias al boca a boca. Después abrimos la planta baja y separamos los conceptos. Abajo funciona un bar con tragos y bocados para compartir; arriba, un menú degustación de seis pasos que cambia todos los meses según la estación”, cuenta Jonás Alba, chef y uno de los propietarios de Winston Club, que abrió hace tres años.



Pese a la ambientación y el nombre, no es un restaurante de cocina inglesa. Sí aparecen algunos guiños a los clásicos de ese país y, por supuesto, a la figura del líder del Partido Conservador. “Era alguien que disfrutaba de las cosas simples y ricas. En honor a él tenemos un plato emblema al que llamamos ‘El preferido de Churchill’. Investigando sobre su vida supimos que le gustaban mucho los higos y el jamón crudo. Lleva jamón crudo de Las Dinas e higos frescos en temporada o, en su defecto, una conserva que viene de Córdoba. A eso le damos un toque con una salsa gremolata a base de queso parmesano, perejil y ralladura de limón. El plato ya es un clásico, que está desde la apertura del local”, cuenta.


En la coctelería, el lugar apuesta por una línea clásica con algunos guiños a los gustos de Sir Winston Churchill. “Él era un amante del gin y del whisky. Tenemos una buena variedad de whiskies y trabajamos con el gin Coqueter, de Roberto Romano. Queremos que la gente se vaya con la sensación de haber vivido una experiencia diferente. Nos enfocamos en tres pilares, con la misma importancia: la comida, la ambientación y la atención”, define.
El piano vertical del primer piso completa la identidad de Winston Club. La pasión de los socios por la música y el vínculo del jazz con la época en que Churchill desarrolló buena parte de su vida pública dieron origen a un ciclo semanal de conciertos que acompaña el menú degustación.

“La atmósfera de Winston, con las velas encendidas, encaja perfecto con la música. Una vez por semana hacemos noches de jazz. A veces son dúos de piano y saxofón; otras, solo piano. Ese día, el menú degustación tiene un costo adicional por el show”, explica Alba, quien adelanta que tienen en mente unificar las dos plantas con un menú a la carta para todo el restaurante. El menú de pasos, en tanto, quedará reservado para días especiales.
A pesar del nombre, de la ambientación y de algunos platos icónicos -en el bar sirven fish and chips, el clásico de la cocina callejera inglesa-, Alba asegura que la identidad de Winston está puesta en el producto. “Hacemos una cocina tradicional, aunque con algunos guiños a la cocina inglesa. Usamos casi el 100% de materia prima local”. Churchill inspira la experiencia, pero la cocina mira al producto argentino.

Datos útiles
Winston. Guido 1962, Recoleta. De lunes a sábados desde las 19. IG: @winston.club
