Publicado: octubre 10, 2026, 10:10 pm
Apenas diez días después de vivir una de las noches más especiales de su carrera, Cristian Romero volvió a ser protagonista, esta vez con la camiseta de Atlético de Madrid. El defensor cordobés, que viene de asumir la capitanía de la selección argentina en la nueva etapa sin Lionel Messi, regresó y convirtió su primer gol para el conjunto español. Fue de cabeza, a tres minutos del final, para sellar el triunfo por 2-1 como visitante ante Alavés. Una aparición decisiva que confirmó su influencia más allá de las tareas defensivas y prolongó un año particular: con seis tantos -los cinco anteriores para Tottenham-, 2026 ya es el más goleador de su carrera.
El reloj se acercaba a los 90 minutos en Mendizorroza y Atlético no conseguía quebrar la resistencia de un adversario que jugaba con diez futbolistas. Diego Simeone había decidido adelantar a Romero hasta ubicarlo como un centrodelantero más, en busca de una solución por la vía aérea. La apuesta tuvo su recompensa. Álex Baena envió un centro precioso de cachetada, preciso al segundo palo, y el Cuti apareció para conectar un cabezazo que superó al arquero Antonio Sivera. El festejo, con toda su efusividad, reflejó el valor de una conquista que le permitió al equipo madrileño llevarse tres puntos importantes por la liga de España.
El cabezazo de número 9 de Cuti
Romero, de 28 años, fue ante Alavés el futbolista con más recuperaciones de pelota del encuentro, con ocho. Ganó seis enfrentamientos individuales y completó 75 de sus 82 pases, con una precisión del 91%. Números que acompañaron una actuación de gran influencia en las dos áreas.
La aparición fue celebrada especialmente por el Cholo. “Apareció el golazo del Cuti que nos permite una gran alegría y ganar un partido importante y necesario”, destacó al finalizar el encuentro, además de reconocer las dificultades que suele encontrar su equipo en ese estadio.
Para Romero, la satisfacción por su estreno goleador en el Atleti no alteró la exigencia que pretende sostener durante la temporada. “Hay que seguir creciendo, mejorando, estamos bien, pero con esto no alcanza. Siempre hay que ir a por más, disfrutar del gran partido que hicimos y mentalizarnos para el encuentro del martes (en la Champions League frente al Manchester United)”, expresó el defensor.

El cordobés reconoció, además, las dificultades que supone regresar a la competencia de clubes después de una convocatoria internacional. “Es difícil siempre después de volver de la selección adaptarse rápidamente a lo que requiere el equipo. Por ahí, con ambición, hay que darlo todo,estoy predispuesto siempre a ayudar al equipo y creo que hicimos un gran partido, sufrimos un gol que nunca nos gusta a los defensores que nos conviertan”, analizó postpartido.
Su regreso a España se produjo después de un acontecimiento que marcó un punto de inflexión en su trayectoria con la selección argentina. El 30 de septiembre, ante Bolivia, Romero salió al campo de juego del estadio Mario Alberto Kempes con la cinta de capitán. Ya la había utilizado en tres oportunidades, pero esta vez la responsabilidad era diferente: había sido elegido como principal referente del equipo para iniciar el ciclo posterior a la despedida de Messi. Una designación en la que, según reveló el propio defensor, también participó el rosarino. “Para mí es una linda responsabilidad. Pero que lo haya hecho él, junto con el técnico, obviamente, es algo hermoso”, contó en un video previo a la despedida del 10.

El escenario de su estreno como principal capitán le agregó una carga emotiva particular. En Córdoba, su provincia natal, y en el estadio donde había debutado profesionalmente con Belgrano en 2016, el Cuti recibió una ovación de los hinchas y también convirtió un gol -de cabeza, su especialidad-, el tercero de la victoria argentina por 4-0. Una coincidencia que enlazó dos momentos separados por una década y que el futbolista no dejó pasar.
“Es un día que voy a guardar para toda mi vida”, expresó después de aquel encuentro. La emoción también estuvo vinculada con el desafío de suceder al futbolista que condujo al seleccionado durante casi 22 años. “Nunca me lo hubiese imaginado ser capitán de la selección. Es una responsabilidad muy grande, pero me siento preparado. Como Leo no vamos a tener otro. Es el más grande de la historia. Ha sido un ejemplo para todos. Lo vimos sufrir y nos enseñó a levantarnos siempre y eso vamos a hacer”, sostuvo Romero.
La elección tampoco resultó sorpresiva para quienes siguieron su evolución. Scaloni había sido categórico al anunciarlo: “El capitán va a ser Cuti. Es el indicado”, seguidos de Dibu Martínez y Lautaro Martínez.

Esa condición de líder tiene antecedentes lejanos. Daniel “Tico” Ríos, uno de sus formadores en San Lorenzo de Barrio Las Flores, recordó que Romero ya ejercía una influencia especial sobre sus compañeros durante su infancia. “Siempre tuvo esa personalidad, siempre fue muy líder. Era diferente. Teníamos buen equipo y él se destacaba en ese equipo que teníamos”, contó a TyC Sports.
El año comenzó con tres tantos para Tottenham, su anterior club, uno por la Champions. Luego llegaría el Mundial, ya como futbolista colchonero, donde convirtió de cabeza ante Egipto para iniciar el descuento en una remontada histórica de la Argentina. También había intervenido en el 3-2 frente a Cabo Verde, aunque aquella conquista fue registrada oficialmente como un gol en contra. A esos antecedentes se sumaron el tanto ante Bolivia y el cabezazo del sábado en Vitoria. Así alcanzó seis goles propios en lo que va del año, un registro llamativo para un futbolista cuya principal responsabilidad está lejos del arco rival.
El triunfo ante Alavés, por otra parte, tuvo importancia para Atlético de Madrid, que quedó provisionalmente segundo, a cinco puntos de Barcelona. Alejandro Grimaldo había abierto el marcador a los 33 minutos del primer tiempo y el argentino Lucas Boyé igualó de penal antes del descanso. En el segundo tiempo, el ingreso de Julián Alvarez le dio mayor profundidad al ataque visitante, generando una infracción que provocó la expulsión de Ángel Pérez, tras la intervención del VAR, y dejó al conjunto local con un hombre menos.

Sin embargo, la diferencia terminó por establecerla Romero, con una incursión ofensiva que volvió a demostrar su capacidad para aparecer en los momentos decisivos. “Hay que competir. La Liga es muy competitiva, estamos mejorando, tenemos un gran plantel, el equipo siempre quiere más, vamos partido tras partido a dar más del cien por cien, porque a veces no alcanza con conformarse. Hay que pensar en más, querer más y esa es la mentalidad de la temporada”, añadió.
