Publicado: septiembre 17, 2026, 8:13 am
Teñirse el pelo permite cambiar el color, cubrir las canas o simplemente renovar el look, pero mantener el resultado durante varias semanas puede ser un desafío. Con cada lavado, el tono puede ir perdiendo intensidad y el cabello teñido puede dejar de verse tan brillante como recién salido de la peluquería.
Por eso, uno de los aspectos que más importa es la frecuencia con la que se lava. El peluquero y estilista Fran Gámez compartió una recomendación concreta para quienes quieren prolongar la duración del color: lavar el pelo teñido entre dos y tres veces por semana.
“Es recomendable lavarlo 2 a 3 veces por semana para evitar que el color se desvanezca rápidamente, ya que los agentes detergentes del champú degradan el color”, explicó el especialista.
Por qué lavar el pelo con menos frecuencia puede ayudar
El shampoo está diseñado para eliminar la suciedad, la grasa y los residuos que se acumulan en el cuero cabelludo y el cabello. Sin embargo, el proceso de limpieza también puede contribuir al desgaste progresivo del color artificial.
Por eso, Gámez plantea espaciar los lavados en lugar de hacerlo todos los días. La idea es reducir la cantidad de veces que el cabello entra en contacto con los agentes limpiadores y, de esta manera, ayudar a conservar durante más tiempo la tonalidad conseguida con el tinte.
La frecuencia, de todos modos, puede variar según cada persona. El tipo de cabello, la producción de grasa, la actividad física y las necesidades del cuero cabelludo también influyen en cada cuánto conviene lavarlo.
El agua también puede influir en el cuidado del color
Además de la frecuencia, la temperatura del agua es otro detalle importante durante el lavado. El agua muy caliente puede favorecer la apertura de la cutícula y hacer que el cabello quede más seco, algo especialmente relevante cuando se trata de una fibra que ya fue sometida a un proceso químico.
Por eso, para el pelo teñido suele recomendarse evitar las temperaturas excesivamente altas y optar por agua templada durante la ducha.
También es importante concentrar el lavado principalmente en el cuero cabelludo. Al masajear esta zona con las yemas de los dedos se elimina la suciedad y el exceso de grasa sin necesidad de frotar agresivamente los largos.
Cómo cuidar el pelo teñido después del lavado
La recomendación de Gámez sobre espaciar los lavados puede complementarse con una rutina que ayude a mantener hidratada la fibra capilar. El acondicionador es especialmente importante después de cada lavado, ya que el cabello teñido puede quedar más seco y frágil debido al proceso químico.
Las mascarillas y los tratamientos hidratantes también pueden incorporarse a la rutina, especialmente cuando el pelo está seco, áspero o perdió brillo. A la hora de elegir un shampoo, además, existen productos formulados específicamente para cabellos teñidos, pensados para limpiar sin favorecer un desgaste innecesario del color.
Así, para prolongar el resultado del tinte, la clave no estaría solamente en qué producto se usa, sino también en cuántas veces se lava el pelo durante la semana. Según Gámez, reducir esa frecuencia a dos o tres lavados puede ser un primer paso para que el color dure más tiempo.
