Publicado: septiembre 13, 2026, 11:11 am
Las alarmas sobre los crecientes riesgos del crecimiento desbocado de la inteligencia artificial suenan cada vez más fuerte. El último en unirse ha sido Sam Altman , consejero delegado de OpenAI, el gigante de la inteligencia artificial y creador de ChatGPT , una de las herramientas más populares. Altman ha anunciado que su compañía no saldrá a bolsa este año: «Dado todo lo que está pasando con la seguridad», dijo en una entrevista con ‘Fortune’ en referencia al sector de la inteligencia artificial, «ahora sería desaconsejable salir a bolsa, y no tenemos presión al respecto». La opv multimillonaria de OpenAI estaba prevista para este año. La posibilidad de retrasarla hasta el año que viene ya estaba sobre la mesa desde el pasado junio, cuando ‘The New York Times’ publicó que la compañía se planteaba la posibilidad. Era un momento en el que las acciones de SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, se habían desplomado tras una salida a bolsa fulgurante. Preguntado sobre si la salida a bolsa se movería de 2026 a 2027, Altman se limitó a decir «yo diría que no en 2026». El anuncio de Altman ocurre después de una cascada de alertas sobre el potencial apocalíptico del desarrollo de la inteligencia artificial, en medio de casos de herramientas que tomaban sus propias decisiones y ‘hackeaban’ sistemas externos. Esta semana, Jacob Coxon , un investigador de Anthropic, uno de los gigantes del sector, anunciaba su decisión de abandonar la compañía y advertía de que la gente «que está construyendo la inteligencia artificial cree que nos puede matar a todos antes del final de esta década». «Están jugando con nuestras vidas», añadió. Otro empleado de la misma compañía, Evan Hubinger, defendió que hay «más de un 10% de posibilidades» de que esto ocurra «durante la próxima década». «No tenemos un plan para resolver la alineación de la superinteligencia y es evidente que no vamos por el buen camino para lograrlo», aseguró. Después, su máximo responsable, Dario Amodei, CEO de Anthropic , reconoció que el sector «debe frenar el ritmo al que estamos mejorando las capacidades de los modelos de inteligencia artificial». Preguntado por ese riesgo del 10%, Altman dijo que es difícil hacer una estimación de ese tipo, pero, en cualquier caso, hay un riesgo que no puede ser tolerado. «Sea del 10%, del 8% o del 6%, lo que importa es que tenemos una gran responsabilidad al respecto y no podemos dejar que los egos, los incentivos, los beneficios o cualquier otro factor se ponga en nuestro camino», aseguró. «Tenemos que actuar para que no haya ningún riesgo y creo que podemos». Tras las alarmas de esta semana, varias de las principales voces de la industria de la inteligencia artificial -también se unió Musk- han coincidido en que es necesario frenar la carrera desatada en el sector, una nueva fiebre del oro que nadie se quiere perder. Altman aseguró en la entrevista que la ralentización de la inteligencia artificial requiere de la coordinación en la industria, en un pacto que vaya más allá de EE.UU., un acuerdo internacional. «Tenemos mucho que hacer, como estar a la altura de este momento en todo lo que sea necesario en seguridad y alineación y en cómo la industria y los gobiernos pueden trabajar juntos», defendió. Altman dejó entrever que la industria de la inteligencia artificial podría presentar en breve un pacto de ese tipo.
