Publicado: septiembre 10, 2026, 2:08 pm
Nike será excluida del S&P 100, un índice bursátil que está compuesto por las empresas de mayor tamaño que cotizan en la Bolsa de Nueva York dentro del S&P 500. De esa forma, la histórica marca reconocida por su calzado y sus alianzas con deportistas de renombre —como Michael Jordan, Tiger Woods, Serena Williams y Cristiano Ronaldo— dejará este selecto grupo tras casi 18 años, ya que había ingresado en diciembre de 2008.
S&P Global informó a través de un comunicado modificaciones en sus índices de mercado por el “rebalanceo trimestral” para garantizar que sean “más representativos de su rango de capitalización bursátil”. La medida se hará efectiva antes de la apertura de la rueda del lunes 21 de septiembre.

Nike es una de las cuatro empresas que serán eliminadas del S&P 100, junto a Honeywell Aerospace ―proveedor de motores y sistemas aeronáuticos―, el grupo inmobiliario Simon Property Group y Colgate-Palmolive, otra marca reconocida mundialmente por sus productos para la higiene personal y limpieza. Estas serán reemplazadas por firmas tecnológicas: Dell Technologies, Palo Alto Networks, Arista Networks y Sandisk.
Cabe aclarar que, si bien estas corporaciones son removidas del S&P 100, no quedan fuera del índice bursátil general que integra a las 500 empresas de mayor capitalización. Sin embargo, ya no se ubican entre las 100 principales de los Estados Unidos.
La caída de un grande

Esta empresa estadounidense se dedica a la producción y venta de equipamiento deportivo y, a nivel mundial, es uno de los mayores proveedores del sector junto a Adidas. Fundada en 1964, muchos la reconocen por su inconfundible logo y diseños emblemáticos de zapatillas como las Air Jordan o Cortez. Sin embargo, sus acciones sufrieron una fuerte caída sostenida en los últimos años. En 2020, llegó a cotizar cerca de los US$180.000 millones en Wall Street, pero en la actualidad su capitalización bursátil ronda los US$55.000 millones, lo que representa una reducción de dos tercios en seis años.
Damián Palais, asesor financiero de Cocos, evaluó que la salida de Nike del S&P 100, en la práctica, “reduce la base de fondos e índices que están obligados a tenerla en cartera”. Y agregó: “No es un evento menor: la acción viene de una caída de casi 80% en los últimos cinco años, golpeada principalmente por la debilidad de su negocio en China y la pérdida de terreno frente a competidores más ágiles”.
En esa línea, Gustavo Neffa, director de Research for Traders, sostuvo que era “largamente esperado” por el recorrido desfavorable que tuvieron los papeles de Nike y otras compañías tradicionales recientemente. “De hecho, aceleró la caída mínima de las últimas 52 semanas en esta semana misma”, determinó.
“Es más bien la consecuencia de una pérdida de peso relativo dentro del mercado. La marca sigue siendo enorme, pero hoy compite en un negocio donde hay menos margen para subir precios, más promociones y consumidores dispuestos a cambiar de marca con mayor facilidad”, precisó Matías Mininni, Portfolio Manager Investment Ideas en Balanz.

Muchos factores explican el desplome de los papeles de la marca estadounidense. Por un lado, el cambio en su estrategia de posicionamiento en ventas, donde se desprendió de las cadenas multimarca y revendedores para concentrar la venta en sus propios canales. “Esa apuesta le salió mal porque perdió presencia de marca en puntos de venta clave, sin compensarlo con el crecimiento directo que esperaba”, puntualizó Palais, lo que derivó en un freno de sus ingresos y un incremento de costos. “La marca de la pipa se estancó, y el mercado se lo está haciendo pagar caro”, determinó el analista.
Mininni atribuyó el fenómeno también a la coyuntura macroeconómica estadounidense. “Primero apareció un consumidor estadounidense mucho más sensible al precio. Después se sumaron las tarifas de Trump, que agregaron presión sobre costos, y una competencia asiática cada vez más agresiva”, relató. Asimismo, reflexionó que la indumentaria cotizante en bolsa atraviesa una tendencia similar de contracción, con excepciones puntuales.
El salto de las empresas tecnológicas
Con la salida de Nike y otras tres empresas del S&P 100, surge un nuevo panorama: el crecimiento de las empresas tecnológicas. Neffa consideró que este intercambio es “positivo para el mercado”, ya que evidencia cómo “la vieja economía cede su lugar a la nueva”.
Por su parte, Palais evaluó que no es casualidad porque “refleja hacia dónde está mirando el mercado hoy”, donde las firmas vinculadas a la inteligencia artificial y a la infraestructura que la sostiene vienen creciendo con fuerza en sus negocios, y el mercado les está poniendo precio en consecuencia. “Este movimiento del índice es, en definitiva, una fotografía de ese cambio: sale un ícono del consumo tradicional golpeado por errores propios, entra una empresa que resuelve un problema central de la economía de la IA”, determinó.

En el caso puntual de Palo Alto Networks, que va a tomar el lugar de Nike, una empresa multinacional estadounidense de ciberseguridad, Neffa sostuvo que tendrá un rol fundamental en la aplicación de las empresas con inteligencia artificial y la detección temprana de ataques a sistemas, sobre todo de compañías grandes.
“La ciberseguridad viene creciendo casi por necesidad: más nube, más IA, más datos y más infraestructura implican también más puntos para proteger. En ese contexto, su incorporación al índice parece bastante lógica y refleja hacia dónde se está moviendo parte del crecimiento corporativo en Estados Unidos”, concluyó Mininni.
