Publicado: agosto 27, 2026, 10:51 am
La plataforma de ‘moda rápida’ Shein contempla la adquisición de otras marcas o una alianza aprovechando sus cadenas de suministro en China como una estrategia de crecimiento futuro. La compañía se aferra a esta baza para convencer a los inversores ante las dudas que plantea su modelo de negocio por la feroz competencia y la mayor regulación en Occidente de cara a su estreno en Bolsa, previsto para el próximo 1 de septiembre en Hong Kong tras años de vaivenes y planes fallidos para vender acciones en Nueva York y Londres.
En este sentido, fuentes anónimas citadas por Bloomberg aseguran que Shein se vende en las reuniones a puerta cerrada como el Amazon Web Services de la moda. AWS, rama del gigante estadounidense del comercio electrónico Amazon, es una plataforma de computación en la nube (‘cloud’) que sirve como base a múltiples páginas web de otras empresas, y lo que Shein está ofreciendo a otras marcas de moda, tanto emergentes como ya asentadas, es que utilicen su red de más de 7.500 fabricantes en China para su expansión.
En los diferentes encuentros con inversores, los directivos de la compañía de origen chino y con sede en Singapur, han anticipado compras de otras marcas, especialmente aquellas asentadas pero con problemas operativos y algunas nuevas que no consiguen aumentar escala. La idea pasaría por integrarlas en su estructura de fabricación, aunque mantendrían sus equipos de diseño y mercadotecnia. Dentro de esta estrategia entraría la búsqueda de marcas que registran unos 100 dólares por pedido, el doble de lo que suelen gastar los clientes actuales.
La plataforma registra una veintena de marcas, incluyendo la estadounidense Everlane, con la cual se hizo este mismo año por unos 80 millones de dólares ante los problemas financieros que afrontaba, si bien la operación ha provocado una investigación por parte de las autoridades estadounidenses. Algunos expertos consideran que Shein busca también limpiar su imagen, ya que en el caso de Everlane se trata de una marca cuya identidad gira en torno a la transparencia y la sostenibilidad, mientras que la plataforma se ha visto en el centro de acusaciones por su impacto ambiental y laboral, la venta de productos ilegales o prácticas comerciales engañosas.
Acerca de esto último, la información apunta que Shein ya no centra su estrategia en convertirse en un mercado digital para terceros como los de Amazon o Temu, incluso pese a que ese segmento le reporta un 14% de sus ingresos, debido a las polémicas por controles de calidad y por productos prohibidos como el caso de las muñecas sexuales de aspecto infantil, que le valió una amenaza de prohibición en Francia. Esta hoja de ruta refleja cómo el grupo ha rebajado sus ambiciones de crecimiento después de que su valoración privada -que alcanzó los 100.000 millones de dólares en su punto máximo en 2022- se desplomara casi tan rápido como había subido. Se espera que la venta de acciones recaude 1.700 millones de dólares y valore la empresa en algo más de 26.000 millones de dólares.
Este descenso de la valoración pone de relieve hasta qué punto han cambiado las cosas para un minorista online concebido para la era de la globalización, que tuvo dificultades para adaptarse a un nuevo orden mundial marcado por las barreras comerciales y las tensiones persistentes entre China y Occidente. También ha obligado a Xu, de 43 años, que durante años evitó el foco mediático, a salir de las sombras para ayudar a presentar la nueva visión de Shein. «Las cadenas de suministro en China son una de las grandes ventajas competitivas de Shein y también uno de sus mayores riesgos de concentración. Son extremadamente difíciles de replicar en otro lugar, pero también le expone a aranceles, tensiones geopolíticas, acusaciones sobre cuestiones laborales y controversias sobre sostenibilidad», explica Shen Bin, profesor de la universidad shanghainesa de Donghua.
Precisamente, uno de los aspectos que más preocupan a los inversores de cara a su estreno bursátil es el modelo de crecimiento en un contexto de mayor presión arancelaria en Estados Unidos y Europa, dos de sus principales mercados. En la documentación presentada para su salida a bolsa, Shein reveló unos beneficios más débiles y una ralentización del crecimiento de las ventas. Las condiciones están lejos de ser ideales para una oferta pública; aun así, Shein está avanzando rápidamente hacia su cotización después de obtener la aprobación de las autoridades reguladoras chinas, mientras sus primeros inversores se muestran cada vez más impacientes por recuperar su inversión, según personas familiarizadas con el asunto.
