Publicado: julio 20, 2026, 10:13 pm
Durante años, el escurridor de platos apoyado sobre la mesada fue un elemento casi obligatorio en cualquier cocina. Aunque cumple una función práctica, también ocupa espacio de trabajo, dificulta la limpieza y, en muchos casos, genera una sensación de desorden permanente.
Sin embargo, las nuevas tendencias de organización del hogar buscan que las superficies queden lo más despejadas posible. En ese contexto, comenzaron a ganar protagonismo los escurridores con bandeja de drenaje que pueden ubicarse debajo de la mesada o dentro de un mueble.
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La propuesta apunta a mantener la cocina organizada sin resignar funcionalidad. Una vez que los platos terminan de escurrirse, el rack para platos bajo mesada puede guardarse con facilidad, al dejar la mesada libre para cocinar, preparar alimentos o simplemente disfrutar de un ambiente más prolijo.

Por qué el escurridor tradicional pierde protagonismo
Los especialistas en organización del hogar coinciden en que una de las claves para que una cocina se vea amplia es reducir la cantidad de objetos que permanecen sobre la mesada de forma permanente.
El escurridor clásico suele convertirse en un elemento fijo, incluso cuando no hay vajilla para secar. Además, muchas veces acumula humedad, restos de agua o manchas difíciles de limpiar si no recibe mantenimiento frecuente.
En cambio, los nuevos modelos priorizan la practicidad y permiten utilizar el espacio únicamente cuando hace falta.
Entre sus principales ventajas se destacan:
- Liberan espacio de trabajo sobre la mesada.
- Mantienen una apariencia más limpia y ordenada.
- Son fáciles de mover y guardar.
- Permiten una limpieza más sencilla.
- Se adaptan mejor a cocinas pequeñas.

Cómo es el escurridor que se volvió tendencia
El modelo que comenzó a popularizarse tiene un diseño compacto pensado para aprovechar mejor cada centímetro de la cocina.
Cuenta con una estructura resistente donde pueden colocarse platos, bowls y algunos utensilios, mientras que una bandeja inferior recoge el agua que cae durante el secado.
Uno de sus puntos fuertes es esa bandeja de drenaje removible, que puede retirarse para vaciar el agua acumulada y limpiarse en pocos minutos.
Además, suele incorporar patas antideslizantes que le dan mayor estabilidad sobre cualquier superficie y materiales resistentes a la humedad, la corrosión y el óxido, características importantes en un accesorio que permanece en contacto frecuente con el agua.
