Publicado: mayo 15, 2026, 12:13 am
El director de la CIA, John Ratcliffe, se reunió con autoridades cubanas en La Habana, en una visita sorpresiva confirmada por el gobierno de Miguel Díaz-Canel y la propia central de inteligencia de Estados Unidos.
Una delegación estadounidense presidida por el director de la inteligencia estadounidense se reunió este jueves en La Habana con sus contrapartes del Ministerio del Interior cubano, informó el gobierno de la isla en una nota publicada en el diario oficial Granma.
“A partir de la solicitud presentada por el gobierno de Estados Unidos de que se recibiera en La Habana una delegación presidida por el director de la CIA, John Ratcliffe, la Dirección de la Revolución aprobó la realización de esta visita”, precisó el gobierno en el comunicado.
Las autoridades cubanas señalaron que el encuentro tuvo lugar “en un contexto caracterizado por la complejidad de las relaciones bilaterales”, mientras ambos países mantienen conversaciones “como parte de los esfuerzos” para resolver sus diferencias.
La versión de la CIA
De acuerdo con un comunicado con la CIA, Ratcliffe viajó a la capital cubana para sostener conversaciones directas con autoridades del Ministerio del Interior y responsables de los servicios de inteligencia de la isla.
Durante la reunión se abordaron asuntos relacionados con la cooperación en materia de inteligencia, la seguridad regional y la situación económica de Cuba, en un contexto de persistentes tensiones entre Washington y La Habana, según la nota.

La visita incluyó reuniones con Raúl Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y asesor de seguridad, así como con el ministro del Interior, Lázaro Álvarez Casas.
La versión estadounidense indica que el director de la CIA transmitió el mensaje de que Estados Unidos está dispuesto a explorar un diálogo más amplio sobre temas económicos y de seguridad, aunque condicionado a “cambios fundamentales” por parte del Gobierno cubano.
Qué dijo el gobierno cubano sobre la visita del director de la CIA
El comunicado cubano señaló que “los elementos aportados por la parte cubana y los intercambios sostenidos con la delegación estadounidense, permitieron demostrar categóricamente que Cuba no constituye una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, ni existen razones legítimas para incluirla en la lista de países que, supuestamente, patrocinan el terrorismo”.
Además, afirmó: “Durante el encuentro se pudo constatar la consistencia y congruencia en la histórica posición de nuestro país con la actuación del gobierno cubano y sus autoridades competentes, en el enfrentamiento y la condena de manera inequívoca al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones”.

“Una vez más se evidenció que la Isla no alberga, no apoya, no financia ni permite organizaciones terroristas o extremistas; ni existen bases militares o de inteligencia extranjera en su territorio, y nunca ha apoyado ninguna actividad hostil contra Estados Unidos ni permitirá que desde Cuba se actúe contra otra nación”, indicó.
La nota también aseguró: “Se patentizó además el interés de ambas partes en desarrollar la cooperación bilateral entre los órganos de aplicación y cumplimiento de la ley, en función de la seguridad de ambas naciones, regional e internacional”.
Cómo fue la visita del director de la CIA a La Habana
Poco antes, el periodista cubano-estadounidense Mario Pentón informó en su cuenta de X que “un avión oficial de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, identificado como misión especial (SAM554), aterrizó en La Habana procedente de la Base Andrews”, en Maryland.
Se trata de “un hecho poco común que marca apenas el segundo vuelo de este tipo hacia Cuba desde 2016″, dijo.

Según el reporte, “la aeronave, utilizada para transportar altos funcionarios y delegaciones diplomáticas, realizó una escala en la isla antes de continuar su ruta hacia Florida”.
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La visita del jefe de la CIA coincide con declaraciones de ambos gobiernos que expresaron su disposición a dialogar en medio de una fuerte presión política y económica del gobierno de Donald Trump sobre la isla que incluye un bloqueo petrolero total.
La llegada de Ratcliff coincidió además con nuevas protestas de la población en medio de masivos apagones en toda la isla.
