Publicado: enero 4, 2026, 1:30 pm
Hay que viajar bastante atrás, al equipo de la ‘Quinta del Buitre’, para ver al Madrid ganar un partido con cinco goles anotados por canteranos, como pasó este domingo frente al Betis. Entonces fue el 25 de noviembre de 1989, en un 7-2 frente al Zaragoza, en el que marcaron Martín Vázquez (2), Míchel, Butragueño y Sanchís. No fue el único dato que dejó el partido. Gonzalo, con su hat-trick perfecto , se convirtió, con 21 años y 286 días, en el jugador más joven en hacer un triplete con el Madrid en este siglo XXI y en el primer canterano en anotar tres tantos en un partido desde Raúl ante el Sevilla en 2009. «Ha sido un partido soñado para él y me alegro mucho por el trabajo que hace a diario. Gonzalo es un gran ejemplo de lo que es un canterano del Madrid. Le felicito y le animo a seguir así», dijo Alonso, que no solo destacó al chaval por su acierto: «Hoy en día, el fútbol te demanda trabajar en equipo y sin balón, por supuesto. Gonzalo lo entiende bien, es agresivo en la presión, tiene una gran aceleración en esas persecuciones y, claro, tiene gol. Y si a ese gol le añades calidad defensiva, pues hay mayor equilibrio en el equipo». «Soy madridista desde que era un niño y recibir una ovación así es un sueño hecho realidad», comentó un Gonzalo que será titular el jueves en la Supercopa ante el Atlético, siempre y cuando no esté listo Mbappé. Xabi no le deja fuera del derbi: «No está del todo descartado. Viajará el martes y seguiremos apurando las opciones». Donde no entró en materia fue en los pitos a Vinicius. Xabi no quiso lanzar ningún mensaje a la afición, que pitó al brasileño, y prefirió poner el foco en el partido del ‘7’: «Vini ha entrado bien al partido, ha sacado tarjeta a su defensor, ha sido desequilibrante y me ha gustado su partido. Entendemos a la afición, pero Vini es maduro y estamos para apoyarnos todos. Ha sido y va a ser muy importante en el Madrid, y será fundamental en la Supercopa». El 5-1 deja felicidad en la plantilla, pero también es verdad que fue un resultado demasiado abultado para los méritos de ambos equipos. Pero el acierto en el remate es tan legítimo como no jugar bien, y si tienes lo primero y no lo segundo, la victoria es más sencilla de lograr: «Hasta el 3-1, e incluso el 4-1, pudimos estar en el partido. Lo que me da más bronca es haber recibido dos goles a balón parado, que los pueden hacer, pero no cabeceando absolutamente solos en el área. Tenemos que mejorar el funcionamiento defensivo. Hay que hacer una buena autocrítica», lamentó Pellegrini.
