Publicado: octubre 11, 2026, 8:30 pm
La humanidad podría estar cerca de acabarse debido a un conflicto nuclear o al uso malicioso de la inteligencia artificial (IA). Así lo asegura una nueva evaluación global de riesgos que determina las 17 grandes amenazas a las que se enfrenta el planeta en los próximos 75 años y que, para el año 2100, podrían suponer el fin de la vida tal y como la conocemos.
La lista de todos estos peligros es el resultado de un análisis elaborado por una comisión de expertos para la prestigiosa revista científica The Lancet y que ha utilizado riesgos y datos históricos de 204 países y territorios para determinar cuáles son así las amenazas globales para la salud del siglo XXI. En ella, además de una guerra nuclear o la IA, se incluyen también otros aspectos como los recortes en las ayudas por parte de los países ricos, la crisis climática o la desnutrición infantil. La comunidad científica asegura además que todos estos problemas interactúan entre sí, por lo que instan a abordarlas conjuntamente, pero, aun así, subrayan que es posible actuar en cada una de ellas de forma individual y que se debe encontrar «una vía realista» para hacerlo.
«Las decisiones tomadas por los líderes hoy moldearán la salud y el bienestar de la próxima generación», ha asegurado el profesor Christopher Murray, copresidente de la comisión y director del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington. Para elaborar la lista, la comisión de expertos analizó cuántos años de vida podrían perderse debido a las muertes, la discapacidad o las enfermedades que podría generar cada amenaza.
«El uso malicioso de la IA, incluidas las armas biológicas, y el conflicto nuclear con hambruna nuclear conllevan riesgos de extinción en los próximos 75 años», señala el informe, destacando que aunque la probabilidad siga siendo «baja», tiene el potencial de acabar con la humanidad. En el caso de conflicto nuclear, porque se inyectarían así suficientes partículas en la atmósfera superior que bloquearían la luz solar y causarían hambruna en el mundo. Y en el caso de la IA, porque se podría utilizar para crear armas biológicas. «La magnitud del daño, si se realizara, infligiría un apocalipsis a la humanidad», asegura The Lancet.
Pandemias, cambio climático o obesidad
Otros riesgos que también señala el informe y que podrían suponer «amenazas catastróficas importantes» son la contaminación del aire, las pandemias, la resistencia de los antimicrobianos, la desnutrición infantil, el cambio climático o la disminución de ayuda extranjera a los países en desarrollo. El texto también destaca el alto consumo de alcohol en la sociedad, la hipertensión, la desigualdad de ingresos, el bajo nivel educativo, la obesidad, la mala salud mental, el tabaco o el envejecimiento poco saludable.
En concreto, el informe señala que la prevención del uso malicioso de la IA podría evitar que se perdieran hasta 10.400 millones de años de vida saludable en los seres humanos para el año 2100. Evitar un conflicto nuclear, por otro lado, podría salvar hasta 133 millones de vidas y prevenir 9.350 millones de años de vida saludable. Sobre la obesidad, los expertos de esta prestigiosa revista científica atribuyen a esta enfermedad 23.100 millones de años de vida. Asimismo, los responsables cuantifican que el bajo nivel educativo en África y la desigualdad de ingresos podría suponer recortes, respectivamente, de 16.100 millones de años de vidas saludables y de 13.800 millones de años de salud humana en los próximos 75 años.
Otra de las amenazas consideradas «urgentes» y «catastróficas» para el informe de The Lancet es la del cambio climático y la contaminación medioambiental. «La comisión considera que limitar el calentamiento global a alrededor de 1,8 °C (en lugar de permitir que alcance los 4,4 °C) podría evitar la pérdida de 1.890 millones de años de vida sana debido a causas como el calor extremo y la contaminación atmosférica», señalan los responsables de la comisión de expertos.
Los expertos llaman a actuar
La comisión, compuesta por 35 expertos y cuyos resultados se han presentado este domingo en la Cumbre Mundial de la Salud de Berlín, actualizará los riesgos de todas estas amenazas anualmente, incorporando nuevos datos y cualquier peligro emergente que pueda acelerar la situación de colapso.
Por el momento, los investigadores instan a los líderes a abordar los riesgos de todas ellas antes de que continúen agravándose y reclaman la inversión en innovaciones tecnológicas y el fortalecimiento de los sistemas de salud. «Retrasar la adopción de medidas solo servirá para trasladar y aumentar los costes en el futuro», agrega Murray.
«Comenzamos este proceso hace tres años, pensando que había tres grandes amenazas: conflicto, clima y pandemias», reconoce: «Hay un número mucho mayor de amenazas de las que debemos preocuparnos, y los gobiernos realmente necesitan dedicar dinero y personal a la tarea de anticipación, prevención y preparación para este conjunto más diverso de amenazas.»
