Publicado: octubre 9, 2026, 12:30 pm
Logró el título en Pekín, el 102 de su carrera nada menos, y se dejó todo en el intento. Se explica así que aterrice Novak Djokovic en el Masters 1.000 de Shanghái y no pueda superar la primera ronda, apeado con contundencia por Hubert Hurkacz por 6-4 y 6-3 (en una hora y 27 minutos) y agotado entre la exigencia, la humedad y el desgaste acumulado para un cuerpo de 39 años. Busca Djokovic con ahínco la clasificación para la Copa de Maestros, pero se le escapa aquí, entre sudores y problemas físicos evidentes sobre todo en el segundo set, una buena oportunidad de engancharse a los ocho primeros. Es verdad que enfrente tuvo a un Hurkacz sensacional, 29 años y 34 del mundo, finalista en China, donde lo superó Alejandro Davidovich , semifinalista en Pekín y con muy buen recuerdo en Shanghái, pues fue campeón en 2023. El serbio, no obstante, entró en el partido como un obús. Con dos primeras bolas de rotura ante un buen sacador como el polaco pero que, sin embargo, no puedo aprovechar. El duelo se contagió de cierta dureza y se mantuvo siempre la igualdad, muy firmes ambos con su saque hasta que en un desliz inoportuno del serbio, algo cansado en esos últimos compases de juego, se coló Hurkacz por la puerta grande. A la segunda oportunidad que tuvo de romperle el saque, se llevó de premio también el set. Y ahí se agravaron los problemas del de Belgrado. A la fatiga que ya arrastraba de las últimas semanas y de un duro primer set se unió el calor, la humedad que hicieron mella en el jugador, manos en las rodillas entre punto y punto en busca de aire y alivio, temblores cuando intentaba descansar en el banco; ingiriendo batidos y pócimas mágicas que, sin embargo, dieran demasiado resultado. Son los números, las imágenes y las sensaciones que desprendía el serbio en una pista con un ambiente cargado y asfixiante. Sin fuelle ni oxígeno en los intercambios desde el fondo y con pocas ideas claras para anticiparse al polaco. A la primera, una rotura que todavía mermó más su mentalidad. Mientras el polaco administraba los saques sin pudor ni error alguno, 13 ‘aces’ y un 82 % de puntos ganados con el primero para un 4-1 demoledor y hasta dos bolas de ‘break’ para el 5-1. Las salvó Djokovic, que es quien es, y que aguantó un poco más más por orgullo que por físico. Pero no puedo ni aspirar a remontar en esta ocasión. Se queda el serbio en 2.840 puntos, noveno en la clasificación actual. Fuera de una lista en la que hay inscritos nombres que sí continúan en el Masters 1.000 de Shanghái y que podrían cerrarle definitivamente la puerta a uno de su torneo favorito, esas ATP Finals de los elegidos y que ha ganado en siete ocasiones. «Es una noche especial. Me he enfrentado a Novak durante unos siete años, no había logrado batirle pero lleva siendo un gran campeón durante muchísimo tiempo. Estando en la élite del circuito, con el título de Pekín recién ganado, es un jugador muy complicado de enfrentar. Al mismo tiempo, es un placer compartir la pista con él y medirse a una leyenda del deporte. Es divertido y también un reto, te permite ver cuál es tu nivel», explicó Hurkacz, que logra su primera victoria sobre Djokovic tras ocho derrotas.
