Publicado: diciembre 26, 2025, 2:00 pm
Estamos en una de las épocas del año en las que más alcohol se bebe: cenas y comidas familiares, brindis con amigos o compañeros de trabajo… las Navidades son épocas pródigas en copas, pero también en resacas.
Normalmente, asociamos la dureza de la resaca con la cantidad de alcohol que hemos consumido, pero ahora, una investigación determina que no es exactamente este el motivo por el que una resaca sea peor o mejor.
Tal y como recoge el Daily Mail, investigadores de la Open University recopilaron información sobre los hábitos de consumo de alcohol y las resacas de casi 1.200 personas en el Reino Unido e Irlanda.
El estudio incluyó un cuestionario sobre su episodio más intenso de consumo de alcohol durante el último mes, cuántas bebidas habían consumido y cómo de borrachos se habían sentido, con una puntuación de cero a diez.
También se les preguntó sobre su personalidad o estado de ánimo cuando bebían, para medir el efecto en sus resacas. Según los investigadores, la cantidad que bebían tenía solo un impacto del 11%, en comparación con un impacto del 64% en lo borrachos que se sentían.
En cambio, la personalidad de una persona, si era neurótica o extrovertida, o su estado de ánimo al beber, no se relacionaron significativamente con tener una resaca fuerte.
Los resultados se han presentado en la 14ª reunión del Grupo de Investigación sobre la Resaca Alcohólica en Glasgow. La doctora Lydia Devenney, quien dirigió el estudio, dijo al Daily Mail: «Esto tiene implicaciones en cómo manejamos nuestras resacas. Tu yo futuro podría agradecerte que no solo estés atento a cuánto bebes, sino también que revises cómo te sientes y recuerdes qué es ‘normal’ para ti antes de pedir la siguiente ronda», concluye.
