Publicado: septiembre 13, 2026, 11:31 am
Rusia y Ucrania han continuado un día más los ataques con drones dirigidos contra infraestructuras críticas, como refinerías o ferrocarriles. En el caso de Moscú, ha continuado acercándose a la frontera con otros países europeos al llevar a cabo un ataque con al menos dos drones contra la región fronteriza con Polonia.
En concreto, un dron ruso ha impactado en la locomotora de un tren ucraniano que se dirigía de Kiev a Varsovia, a tan solo dos kilómetros de la frontera polaca, aunque nadie ha resultado herido, ha informado este domingo la compañía de ferrocarriles Ukrzaliznitsia.
«Por segundo día consecutivo, el enemigo está atacando los ferrocarriles. Hoy en Volinia, a dos kilómetros de la frontera con Polonia, el enemigo golpeó la locomotora de un tren de pasajeros», ha denunciado en Telegram la empresa estatal.
La tripulación del tren pudo ser advertida de la amenaza con antelación y gracias a esto no ha habido que lamentar heridos, ha explicado la compañía, que no ha detallado si el tren se hallaba en movimiento o si había sido evacuado en el momento del impacto.
De acuerdo con la compañía polaca PKP Intercity, citada por la agencia de noticias polaca PAP, el tren transportaba a 206 pasajeros y trabajadores en el momento del ataque, que causó un retraso en la frontera de aproximadamente 370 minutos.
Asimismo, otro dron ruso ha impactado contra un camión cerca del puesto fronterizo de Dorohusk-Yahodin, «a unos 800 metros de la frontera polaca», ha explicado el portavoz de la Guardia Fronteriza polaca, Dariusz Sienicki, en declaraciones al portal de noticias polaco Wirtualna Polska.
El camión ha quedado destruido, aunque el paso fronterizo como tal no ha resultado afectado, ha apuntado Sienicki. «El paso polaco-ucraniano de Dorohusk ahora mismo está operativo y el tráfico entre los dos países fluye con normalidad», ha explicado. Una portavoz del Ministerio del Interior polaco, Karolina Galecka, ha asegurado que no hay ningún lesionado en el lado polaco de la frontera.
El ministro de Defensa polaco, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, ha explicado que los sistemas de defensa polacos detectaron una docena de drones a reacción ‘Geran 5’ rusos. «Nuestro espacio aéreo está protegido por F-16, helicópteros y aviones de alerta temprana Saab. No ha habido ninguna violación de nuestra frontera», ha asegurado Kosiniak-Kamysz en redes sociales.
El ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiha, ha advertido de que «el terror de (el presidente ruso, Vladimir) Putin» está «llamando directamente a la puerta de la UE y la OTAN». «Los bárbaros rusos están en vuestra puerta, queridos socios», ha añadido, antes de demandar más medias comerciales, diplomáticas y militares contra Moscú.
Kiev ataca dos refinerías rusas
Por su parte, el Ejército ucraniano ha anunciado este domingo que se han producido sendos ataques contra refinerías rusas, la de Slaviansk-ECO, en el territorio de Krasnodar (sur) y la de Taneco en Nizhnekamsk, en la República de Tatarstán, al este de Moscú.
La primera de ellas se encuentra en localidad de Slaviansk-na-Kubani y, según ha afirmado el Estado mayor del Ejército ucraniano en Facebook, es una de las mayores del sur de Rusia, con una capacidad de refinado anual de aproximadamente 5,2 millones de toneladas de crudo.
Esta refinería produce carburantes, nafta, fueloil, gasóleo de vacío y queroseno para la aviación y abastece a las fuerzas armadas rusas, ha agregado la institución castrense.
Poco antes, la inteligencia militar ucraniana había anunciado el ataque, cuyo efecto todavía está siendo evaluado, y había afirmado que «desde decenas de kilómetros de distancia se ve un humo espeso y el resplandor de un incendio masivo en la refinería rusa».
En el caso de la otra refinería atacada, en Nizhnekamsk, se produjo el incendio de uno de los tanques de almacenamiento, según el Ejército ucraniano.
Además, fue alcanzado otro objetivo situado en la retaguardia rusa, de acuerdo con esta fuente, un punto de almacenamiento y lanzamiento de drones en la región sureña de Rostov.
Desde hace meses, las fuerzas ucranianas golpean prácticamente a diario con drones la infraestructura petrolera rusa, con lo que han logrado reducir de forma significativa la producción de carburante.
