Publicado: mayo 16, 2026, 6:30 am
Las autoridades sanitarias continúan trabajando para contener el brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius, cuyos pasajeros desembarcaron el pasado fin de semana en Tenerife. Además de los cruceristas, se mantiene la vigilancia sobre las personas que viajaron en un vuelo en el que estuvo la mujer que falleció por hantavirus en Johannesburgo (Sudáfrica) tras haber salido del crucero. Uno de estos contactos que iban en el avión de Santa Elena a Johannesburgo es un turista británico que esta semana ha sido detenido en Milán al incumplir las medidas de aislamiento obligatorias, por lo que ha sido puesto en cuarentena en un hospital italiano.
Según recoge The Sun, las autoridades británicas habían alertado sobre este hombre, de 60 años, considerado un contacto por haber viajado a bordo del vuelo Santa Elena-Johannesburgo, al que subió la neerlandesa que posteriormente falleció.
Este británico, que dio negativo en la prueba de hantavirus, se alojaba en un hostal de Milán, por lo que no cumplía con las medidas adecuadas para permanecer aislado durante la cuarentena.
La policía italiana lo encontró fuera de un bar el pasado martes por la noche y lo detuvo, para obligarle a cumplir correctamente la cuarentena en el Hospital Sacco hasta el 6 de junio, cuando finaliza el periodo de 42 días exigido por las autoridades sanitarias.
También su acompañante, que viajaba con él a Italia, ha dado negativo al test y ha ingresado en el hospital por precaución, ha informado el ministerio de Sanidad italiano.
Pese a la alarma inicial por este incidente, un portavoz de la policía italiana ha llamado a la calma: «Ha dado negativo. Todas las personas que han tenido contacto con él no corren riesgo de contagio«.
Por su parte, el ministerio de Sanidad italiano ha recordado que «el riesgo asociado al virus sigue siendo muy bajo en Europa y, por lo tanto, también en Italia».
La neerlandesa fallecida —una de las tres víctimas mortales confirmadas por hantavirus— abandonó el crucero MV Hondius en Santa Elena, y de ahí tomó un vuelo a Johannesburgo. Posteriormente, intentó embarcar en el vuelo de Johannesburgo a Ámsterdam el pasado 25 de abril, pero la tripulación decidió no permitirle subir al avión debido a su estado de salud. A pesar de ello, todos los viajeros de ambos vuelos han sido considerados contactos, incluyendo dos españolas que permanecen guardando cuarentena en hospitales de Alicante y Barcelona, y cuyos test han dado negativos.
