Publicado: septiembre 26, 2026, 12:30 pm
La investigación sobre varios televisores OLED de LG ha vuelto a poner el foco en la privacidad de las Smart TV y en la cantidad de información que pueden recopilar estos dispositivos. Tal y como ya te contamos, este análisis detectó diferentes mecanismos de recopilación de datos y los investigadores también aseguraron haber detectado actividad relacionada con el audio cuando el televisor tenía la pantalla apagada.
LG respondió a esta investigación rechazando que sus televisores graben las conversaciones de forma continua. En concreto, la compañía explica que el procesamiento de voz solo se produce cuando el usuario mantiene pulsado el botón de voz del mando o cuando se reconoce una palabra de activación como «Hi, LG».
De hecho, según la firma, el audio utilizado para detectar esa palabra se procesa directamente en el televisor y se elimina inmediatamente si no se reconoce. También aseguran que el reconocimiento automático del contenido conocido como ACR es una función opcional que requiere consentimiento del usuario.
Y aquí es donde el caso resulta especialmente interesante porque el sistema no es exclusivo de LG, sino que está presente con diferentes nombres y configuraciones en gran parte de las Smart TV actuales.
¿Qué es el ACR?
Una de las tecnologías responsables es el llamado ACR (Automatic Content Recognition o reconocimiento automático de contenido), un sistema que permite al televisor reconocer automáticamente el contenido que aparece en pantalla mediante un análisis de pequeñas muestras de imagen o sonido que las compara con bases de datos. De esta forma, identifica qué serie, película, programa o videojuegos está viendo el usuario.
Este sistema también puede reconocer contenidos procedentes de otros dispositivos conectados por HDMI, como consolas, lo que permite crear un registro bastante completo de los servidores de visualización del hogar. Lo malo es que esa función suele estar activada por defecto y, aunque los fabricantes se informan sobre la recopilación de datos durante la configuración inicial, normalmente los usuarios no se los leen, debido a que aparecen textos largos.
Toda esta información sirve para conocer mejor los hábitos de los espectadores y utilizarlos en servicios como recomendaciones y publicidad personalizada. Gracias a eso, los fabricantes y sus socios pueden tener perfiles de audiencia a partir de lo que se ve, cuándo se ve y qué tipo de contenidos consume cada uno.
EULA (Acuerdo de Licencia de Usuario Final)
Pero una parte importante de este proceso, según informan desde The Verge, aparece durante la configuración inicial del televisor, cuando el usuario acepta el llamado EULA (End User License Agreement o Acuerdo de Licencia de Usuario Final), el acuerdo de licencia del usuario final.
Básicamente, consiste en un conjunto de condiciones que regulan el uso del dispositivo y de sus servicios. Algunos de estos acuerdos incluyen también permisos relacionados con funciones de seguimiento, publicidad o reconocimiento del contenido, aunque las opciones concretas dependen de cada fabricante.
Por eso, aceptar rápidamente las condiciones durante la configuración puede hacer que se activen servicios de recopilación de datos sin revisar en detalle qué información se obtiene y para qué se utiliza. Todo esto sirve de manifiesto para recordar siempre leer bien todo lo que nos aparece en la configuración inicial del televisor.
