Publicado: julio 8, 2025, 3:30 pm
Donald Trump se está esforzando en mostrar su creciente incomodidad con Vladimir Putin, cuando está cerca de cumplir medio año en la Casa Blanca sin haber logrado ninguna concesión del presidente de Rusia en la guerra en Ucrania. En los últimos días, ha repetido fórmulas como que no está «nada contento» con su homólogo ruso o que se siente «decepcionada» con un líder al que ha tratado con tacto y con el que siempre ha dicho tener sintonía. Este martes, su tono crítico se elevó y acusó al presidente ruso de hipocresía. « Putin siempre nos está tirando pura mierda, si quieres que te diga la verdad», reaccionó el presidente de EE.UU. a preguntas de los reporteros en medio de una reunión de su Gabinete. «Él es muy amable con nosotros todo el tiempo, pero luego siempre es para nada», lamentó. Las palabras de Trump se producían horas después de haber anunciado que EE.UU. reactivaba el envío de armamento defensivo a Ucrania. La semana pasada, el Pentágono decidió suspender la transferencia de armas al Gobierno de Kiev, que sufre en el frente y en los bombardeos rusos ante el empuje de Putin para debilitar a Ucrania y tener una posición de fuerza en unas eventuales negociaciones para el alto el fuego. El Departamento de Defensa justificó la paralización de unos envíos de los que depende Ucrania en un análisis del estado de las reservas de armamento de EE.UU. y de los compromisos con países de todo el mundo. «Vamos a enviar más armas» , dijo Trump el lunes por la noche. «Tenemos que hacerlo. Tienen que ser capaces de defenderse, les están golpeando muy duro», añadió en referencia a Ucrania. Poco después, el Pentágono confirmó la decisión: «Por instrucción del presidente Trump, el Departamento de Defensa va a mandar armas adicionales a Ucrania para asegurar que los ucranianos pueden defenderse mientras tratamos de conseguir una paz duradera y para las muertes», dijo el portavoz Sean Parnell. La suspensión del envío de armas supuso una conmoción para el Gobierno de Volodimir Zelenski y para los aliados de la causa ucraniana en EE.UU. Ocurría en un momento en el que Putin sigue dando largas a cualquier posibilidad de buscan un entendimiento para el alto el fuego. Ucrania ha aceptado las condiciones de EE.UU. para una tregua, mientras que Rusia se ha negado. De hecho, Trump y Putin mantuvieron una conversación telefónica el pasado viernes en la que el presidente ruso insistió en no dar «marcha atrás» en sus objetivos en Ucrania. Después, el presidente de EE.UU. reconoció que no había habido «progresos» en la llamada y que estaba muy decepcionado. Pero Putin fue más allá y pocas horas después el ejército de Rusia ejecutaba la mayor operación de bombardeo con drones y misiles contra Ucrania desde el principio de la guerra. La prensa le preguntó este martes a Trump, sentado al lado de su secretario de Defensa, Pete Hegseth, quién había decidido la suspensión en envío de armamento. «No lo sé, ¿por qué no me lo dices tú?», respondió a la periodista, claramente incomodado. Pero por mucho que eleve su tono, Trump no da pasos relevantes para cambiar la situación en Ucrania. Toda la presión que ha desplegado contra Zelenski -desde la bronca del pasado marzo en el Despacho Oval hasta la suspensión de envío de armamento- no la ha impuesto a Putin. Preguntado por si por fin impondrá sanciones contra Rusia y su presidente, Trump se resguardó en una vieja fórmula: «Lo estamos contemplando».