Publicado: enero 7, 2026, 5:30 am
En la complicada trayectoria de Paula Badosa , pendiente de una lesión en la espalda desde hace casi tres temporadas, se multiplica la alegría cuando el día es bueno y la victoria es tan trabajada. En el WTA 500 de Brisbane, la española se impuso a Marie Bouzkova por 6-7 (4), 6-4 y 6-2 en un duelo de más de tres horas que la dejó exhausta, pero encantada. Por fin recuperado el buen sabor del tenis después de tanto tiempo sin sonrisa . Empieza 2026 por todo lo alto y con ganas de más. Este jueves se enfrentará a otra dura rival, Elena Rybakina , cinco del mundo y campeona de Wimbledon 2022 y finalista del Abierto de Australia 2023. Quiere centrarse en este camino, por eso se dio de baja del cuadro de dobles, en el que participaba con su amiga Aryna Sabalenka , que también quiere continuar con todas las energías posibles en solitario después de ganar a Cristina Bucsa en el partido más rápido de su trayectoria por 6-0 y 6-1 en 47 minutos. La baja de la pareja ya bautizada popularmente como «Sabadosa» favorece precisamente los intereses de Bucsa, que sigue con Ellen Pérez en pos del título en dobles. Badosa, número 25 del mundo, no había competido desde que tuviera que darse de baja en el WTA 1.000 de Pekín ante Karolina Muchova, el pasado septiembre. Y de aquella decepción, 37 retiradas durante un partido en su carrera, a este partidazo en el que tuvo hasta dos bolas para hacerse con el primer set, pero no se desesperó cuando hubo que seguir trabajando el triunfo tras perder en el ‘tie break’. En el segundo capítulo, la Badosa de las grandes tardes. Impuso el dominio con la derecha y fue buscando la rotura del saque de la checa. A la séptima ocasión, cerró el puño y el set a su favor. Y la dinámica la llevó a no bajar el ritmo en el tercer set, del que fue dueña de principio a fin. Es lo que quiere hacer en su próximo duelo de esta madrugada ante Rybakina.
