Publicado: julio 26, 2026, 4:00 am
El té de jengibre con limón suele recomendarse después de una comida abundante, ante una sensación ligera de náusea o como parte de rutinas para perder peso. De esas tres razones, la evidencia más consistente se concentra en los malestares digestivos, aunque sus efectos dependen de la cantidad, la preparación y la causa de los síntomas.
El jengibre no es una raíz, sino el rizoma de la planta Zingiber officinale. Su sabor picante proviene de compuestos como los gingeroles y shogaoles, presentes en distintas concentraciones según se utilice fresco, seco, en polvo o como extracto.
La mayor parte de las investigaciones clínicas no se ha realizado con una taza de té casero, sino con cápsulas, suplementos o extractos estandarizados. Por eso, los resultados no pueden trasladarse de manera exacta a una infusión preparada en casa.
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¿El té de jengibre ayuda al estómago?
El jengibre ha sido estudiado principalmente por su posible capacidad para disminuir algunos tipos de náusea. El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral de Estados Unidos señala que puede ayudar a reducir las náuseas y los vómitos durante el embarazo, aunque la evidencia cambia cuando se analiza el mareo, la recuperación de una cirugía o la quimioterapia.
También existen investigaciones sobre su relación con el movimiento gastrointestinal. En un ensayo con personas sanas, el jengibre aceleró el vaciamiento del estómago y estimuló las contracciones. Otro estudio realizado con pacientes que presentaban dispepsia encontró una aceleración del vaciamiento gástrico, pero no una mejora clara de todos los síntomas.
Esto significa que una infusión puede resultar tolerable para algunas personas con náusea leve, pesadez o sensación de llenura, pero no trata por sí sola las causas de un dolor abdominal, una gastritis, una infección o un reflujo persistente.
De hecho, el jengibre también puede provocar molestias. Entre sus posibles efectos adversos se encuentran la acidez, el malestar abdominal, la diarrea y la irritación de la boca o la garganta.
La afirmación de que el té de jengibre “activa el metabolismo” simplifica resultados que todavía no son concluyentes.
Un estudio pequeño encontró un aumento temporal en el efecto térmico de los alimentos después de consumir una bebida caliente con jengibre. Los participantes también reportaron menos hambre, pero los propios autores señalaron que se necesitaban más investigaciones para confirmar esos resultados.
El limón tampoco “quema grasa” ni desintoxica el organismo. En esta receta aporta acidez, aroma y una pequeña cantidad de vitamina C, cuya concentración dependerá del jugo utilizado y de la temperatura del agua.



