Publicado: abril 30, 2026, 9:00 am
Ventas concretadas, productos entregados y dinero que nunca llega. Ese es el impacto de un fraude que gana terreno en el comercio digital en México y que está generando pérdidas directas para los negocios, especialmente en aquellos que validan pagos de forma manual.
Detrás de este problema hay un patrón que comienza a repetirse con mayor frecuencia: clientes que envían comprobantes de pago alterados o transferencias no confirmadas para recibir productos o servicios sin haber pagado.
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A diferencia de otros esquemas, este fraude no pasa por el sistema financiero tradicional ni genera contracargos. “La pérdida se absorbe directamente en la operación. Cada caso implica producto entregado, tiempo invertido y flujo comprometido”, advierte Javier Huerta, country manager de Flow en México.
El punto débil: validar pagos sin confirmación
El problema se concentra en negocios que venden a través de redes sociales o mensajería, donde el proceso de cobro depende de la validación manual de un comprobante.
En estos casos, el cliente envía una imagen de transferencia o un comprobante editado y el negocio da por válida la operación sin confirmar el ingreso del dinero. Posteriormente, el producto se entrega o el servicio se aparta, pero el pago nunca se refleja.
Esto ocurre porque el proceso depende de una validación manual que no confirma si el dinero realmente entró; mientras eso no cambie, el fraude seguirá encontrando espacio”, explica Javier Huerta.
Este tipo de fraude se ve impulsado por el crecimiento del comercio electrónico y los Este tipo de fraude se ve impulsado por el crecimiento del comercio electrónico y los pagos digitales. Aunque el número de transacciones en línea ha aumentado de forma sostenida en México, muchos negocios no han acompañado este crecimiento con procesos de cobro automatizados o seguros.
De acuerdo con CasProtect, los pequeños negocios pueden perder más de 150,000 pesos al mes por errores financieros y una mala gestión contable, un escenario que se agrava con este tipo de prácticas.
Un riesgo silencioso en el comercio digital
Según datos de Visa, en América Latina la tasa de fraude en comercio electrónico ronda el 3.9%, por encima del promedio global, lo que refleja un entorno de mayor riesgo para los negocios digitales.
Sin embargo, en este caso el problema es más silencioso, ya que muchas operaciones fraudulentas no pasan por el sistema bancario, lo que dificulta su registro y seguimiento.
Javier Huerta señaló que el principal reto no está solo en vender más, sino en asegurar el cierre correcto de la transacción. Muchos negocios han digitalizado sus canales de venta, pero no sus procesos de cobro, lo que genera una brecha operativa donde el fraude se vuelve recurrente.
“Muchos negocios digitalizaron la venta, pero no el cobro. Ese desfase es donde el fraude se vuelve recurrente. No se trata solo de vender, sino de asegurarse de que el dinero sí entra”, puntualizó.
El riesgo aumenta en temporadas de alta demanda, como el Hot Sale que se realizará del 25 de mayo al 2 de junio, cuando el volumen de pedidos crece y los controles manuales se vuelven más vulnerables, dejando a los negocios expuestos a pérdidas que, aunque parecen aisladas, pueden acumularse y afectar de forma directa su rentabilidad.



