Publicado: abril 1, 2026, 4:00 am
¿Qué espera o exige Estados Unidos de México en la revisión del T-MEC? Más allá de lo que ocurra en las negociaciones a puerta cerrada, la mejor oportunidad de saber qué piensa el equipo estadounidense es leer el documento sobre Barreras al Comercio Exterior que elabora la oficina del representante comercial del Presidente, el USTR. Ya está disponible en línea la edición 2026.
Casi no hay sorpresas: la protección a Pemex y CFE es uno de los asuntos que sacan ampollas. El funcionamiento de Aduanas y el tortuguismo de Cofepris sigue siendo un punto de conflicto, lo mismo que la impunidad de la piratería en música, videos, juegos y medicamentos. Los trenes entran en escena, porque al USTR le molesta que México haya escogido estándares europeos en materia de seguridad.
A México le dedica nueve de las 534 páginas del informe y el capítulo mexicano empieza así: el déficit comercial de Estados Unidos en el comercio de bienes con México fue 196,900 millones de dólares en 2025, un incremento de 14.8% respecto a 2024. No hay juicios de valor sobre este dato, porque se trata de un documento técnico, aunque todos sabemos que los déficits de Estados Unidos son un tema superdelicado para el Presidente Trump.
El informe enlista lo que el USTR considera incumplimientos o agravios de parte de México. La lista es larga. La primera queja corresponde a Aduanas: México sigue haciendo cambios en los procedimientos, sin avisar con suficiente antelación. Pone el ejemplo de los cambios a la Ley de Aduanas, que se publicaron el 27 de diciembre para entrar en vigor el primero de enero.
Llama la atención que el USTR haga un reclamo que en México no se atrevió a hacer la Confederación de Asociaciones de Agentes Aduanales: “un número significativo de agentes aduanales fueron suspendidos el año pasado, pero el proceso de aprobación de nuevos agentes no ha sido reabierto desde 2023”. Respecto al mismo tema, lanza una advertencia: Estados Unidos va a monitorear la implementación del nuevo Consejo Aduanero que se encargará de supervisar el desempeño de los agentes y aprobar las licencias para los nuevos.
De las Aduanas se pasa a Cofepris (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios). La industria sigue reportando retrasos de 18 a 24 meses en la adjudicación de registros sanitarios o permisos de importación. La Cofepris continúa careciendo del personal suficiente y no tiene capacidad para otorgar los registros ni para conducir inspecciones a las fábricas, acusa el USTR.
En lo relacionado a la protección a la Propiedad Intelectual y combate a la piratería, reitera lo mismo que decía en el informe especial del 2025. Acusa a México de ser uno de los países con más piratería en música y juegos online. Reconoce que ha habido algunos operativos, pero vuelve a señalar la importancia del mercado ilegal de algunos lugares concretos como Tepito en la Ciudad de México y San Juan de Dios y el Santuario en Guadalajara.
El Sector Energético se lleva algunos de los comentarios más duros. La primacía de Pemex y CFE; la dificultad de las empresas privadas para participar en la operación de instalaciones energéticas, en la importación o exportación de electricidad o gasolina; en la construcción y operación de terminales de almacenamiento y distribución. El USTR expresa su molestia por “los retrasos, los rechazos injustificados o inexplicados y la inacción relacionada con las solicitudes de nuevos permisos o la modificación de los existentes”.
Las deudas de Pemex con empresas estadounidenses tienen un lugar en el reporte. No tienen precedente, afirma. A fines del 2025 eran 2,500 millones de dólares.
Poco o nada se habló en la 89.ª Convención Bancaria sobre el papel del sistema electrónico de pagos en la revisión del T MEC. Por allí, podría haber algunas fricciones en las reuniones binacionales. El USTR deja clara su molestia por las regulaciones que publicaron el Banco de México y la CNBV, en octubre y diciembre del año pasado, relacionadas con las redes de pago en tarjetas. Se dificulta a las empresas de Estados Unidos ofrecer sus servicios, usando sus tecnologías y sus estándares técnicos.
Las quejas sobre Aduanas, Cofepris, piratería y sector energético tenían un lugar en el informe del Representante Comercial del año pasado, pero una novedad son las observaciones que hace respecto a las regulaciones para los ferrocarriles. México decidió adoptar estándares europeos para seguridad, en vez de estándares estadounidenses, “esto podría crear obstáculos a la futura integración de líneas nuevas y existentes en el sistema norteamericano”. ¿Será que el sexenio de los ferrocarriles traerá un choque de trenes (regulatorio) con nuestros socios comerciales?
