Publicado: agosto 30, 2025, 8:30 am
Fernando Alonso terminó los terceros entrenamientos libres del GP de Países Bajos con un susto inesperado. El asturiano encaraba el último giro lanzado, en plena simulación de clasificación, cuando se topó con George Russell a la salida de la última curva. El Mercedes, ya en modo regreso a boxes, ocupaba la trazada interior y obligó al Aston Martin a una maniobra evasiva que pudo acabar contra las protecciones de Zandvoort. El movimiento de Russell, un cambio hacia la derecha sin calcular la posición del coche verde, estuvo cerca de provocar un accidente serio. Alonso, que venía a casi 300 km/h, abortó la vuelta y se dirigió al ‘pit-lane’ sin completar su intento. La FIA tomó nota inmediata del incidente e inició una investigación por la peligrosidad de la acción. La reacción del español, sin embargo, sorprendió tanto como la maniobra en sí. Lejos de gritar por radio tras la sacudida, habló con calma: «No mira el espejo, tíos». Un comentario breve, pero cargado de ironía, que reflejaba más decepción que ira. La secuencia dejó consecuencias deportivas: Alonso no pudo exprimir el último juego de neumáticos y terminó décimo, lejos de lo que había insinuado su Aston Martin en tandas previas. En cambio, McLaren volvió a mostrarse dominante con Lando Norris al frente, mientras Carlos Sainz firmaba un inesperado cuarto puesto con un Williams que encontró velocidad donde menos se esperaba.