Publicado: enero 4, 2026, 4:30 pm
Después de cuatro de días de análisis y de incertidumbre para las familias, Suiza ha identificado ya a las 40 personas que murieron en el incendio de Año Nuevo en el bar Le Constellation, en el municipio de Crans-Montana. La mitad de los fallecidos son menores, según ha informado este domingo la Policía del cantón de Wallis. Entre las víctimas, de edades comprendidas entre los 14 y los 39 años , había 21 ciudadanos suizos, nueve galos (incluido un franco-suizo y un triple nacional de Francia, Israel y Gran Bretaña), seis italianos (incluido un italo-emiratí), una mujer belga, otra portuguesa, un hombre rumano y otro turco. « Nuestro Arthur se fue a celebrar al paraíso. Ahora podemos empezar nuestro duelo sabiendo que está en paz en el cielo», ha escrito en su cuenta de Facebook Laetitia Brodard Sitre, madre de uno de los fallecidos, que ha pasado varios días buscando a su hijo de 16 años. La mujer, que hizo numerosos llamamientos en redes sociales para localizar al joven, ha explicado ahora que no concederá más entrevistas. «Tenía un objetivo, encontrar a mi hijo Arthur y sus amigos. Ya está hecho y os lo agradezco », ha compartido en otra publicación de la misma red social. « Rezad por los supervivientes de esta tragedia , por los heridos graves y los leves. Y rezad para que nuestros hijos y los fallecidos alcancen el cielo o el paraíso en el que crean en su religión», ha pedido en su último ‘post’, donde ha recibido las condolencias de varios usuarios de la plataforma. El incendio, que se desató en torno a la 1.30 hora local a causa de unas bengalas colocadas en botellas de champán, dejó también 119 heridos , de los cuales, 35 sufrieron quemaduras graves y han sido trasladados a hospitales de Francia, Bélgica, Alemania e Italia. Tras cuatro días de conmoción por la tragedia, que dejó en vilo a familias de diferentes países en busca de sus familiares, cientos de personas se han reunido este domingo en Crans-Montana para rendir un emotivo homenaje a los fallecidos . Velas, fotos y algunos peluches han presidido el altar improvisado en la localidad suiza al ritmo de ‘Hallelujah’, de Leonard Cohen.
