Publicado: mayo 7, 2026, 6:00 am
Periodistas y activistas de México y Centroamérica advierten que en la región se observa una tendencia preocupante donde la censura ya no se ejerce solamente con golpes o balas sino que también a través de un ambiente hostil enmarcado por la estigmatización, el descrédito, presión acumulada, aislamiento y exilio.
Al presentar su informe anual “Estructuras del silencio: censura, opacidad y vigilancia”, la organización Artículo 19 hizo un análisis sobre el estado de la libertad de expresión, acceso a la información y la violencia contra la prensa en países como México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Cuba y Nicaragua.
De acuerdo con Leopoldo Maldonado, director regional la ONG, “si bien cada país construye silencio a su manera, la tendencia regional es clara: una lógica compartida desde el aparato estatal y los poderes fácticos para deslegitimar la crítica y convertir la información en una amenaza que debe eliminarse”.
Instó, en este contexto, a la sociedad a no normalizar la censura ni la violencia contra la prensa, y advirtió que, de hacerlo, se corre el riesgo de que el silencio se convierta en la norma y el periodismo abandone su papel de nombrar, documentar y confrontar.
En este mismo sentido, Carlos Martínez, periodista de El Faro de El Salvador, y quien se encuentra exiliado en México, lamentó y mostró preocupación por el hecho de que las sociedades de la región no consideran como “cosas propias” el labor periodístico.
Mientras que José Carlos Zamora, director regional del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), sostuvo que el silencio se ha convertido en una política de Estado en la región y la persecución en contra de la prensa ha evolucionado, con un nuevo manual de represión basado en censura, violencia y vigilancia.
Las cifras
Los homicidios de periodistas casi se duplicaron en México en el periodo entre 2024 y 2025, según el informe de Artículo 19.
“En 2025, México registró una desaparición y siete asesinatos de periodistas, encabezando nuevamente la lista regional” dijo el organismo, que había documentado cuatro homicidios de comunicadores en 2024. También resaltó que la nación reportó 53 ataques físicos contra reporteros, frente a los nueve de Guatemala y 10 de Honduras.
Según la organización, los principales perpetradores de diversas agresiones contra comunicadores y defensores de derechos humanos en México, durante 2025, fueron funcionarios públicos, en un 31%; seguidos por personas o empresas privadas, en un 21%; fuerzas de seguridad civil, en un 17%, y el crimen organizado, en un 7%.
Al cierre de 2025 la organización documentó que 67 periodistas y medios de comunicación en México enfrentaron acoso judicial.


