Publicado: julio 8, 2026, 11:00 pm

Josué está viviendo en su “oficina”. Este hombre de 38 años vende pasteles y empanadas bajo unos toldos que instala en una esquina del centro de Caracas. Tras los terremotos del 24 de junio, tuvo que salir con su familia del apartamento y hoy utiliza esas lonas como techo para resguardar a su esposa y tres hijos.
“Quisiera ir a trabajar, pero cómo hago. Si me llevo los toldos, los dejo en la calle”, comenta encogiendo sus hombros.
Josué habla este miércoles 8 de julio desde la avenida Bolívar, una de las principales arterias viales de la capital venezolana, hoy convertida en una especie de enorme campamento con decenas de carpas desplegadas en sus amplias aceras.
La mayoría de quienes están ubicados en la avenida Bolívar residen en los edificios vecinos de la Misión Vivienda, programa gubernamental creado por el difunto Hugo Chávez. El movimiento telúrico comprometió la estructura de las torres, obligando a desalojar a centenares de personas.
Reclamo
Cada uno se las arregla como puede. Algunos están en unas pequeñas tiendas de campaña, que tratan de reforzar con grandes bolsas negras para protegerse en esta temporada de lluvias. Están los que comparten el dolor sufrido estos días y los que prefieren guardar silencio. “Ya no quiero llorar más”, se excusa una señora.
Para leer la nota completa ingrese AQUÍ
