Publicado: octubre 19, 2026, 12:30 am
Israel acude a las urnas el próximo 27 de octubre. Son elecciones legislativas y son los primeros comicios que se celebran tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. El resultado, como casi siempre en Israel, exigirá pactos, pero de momento los sondeos hablan de un empate en la cabeza entre el Likud del actual primer ministro, Benjamin Netanyahu, y Yashar, el partido de Gadi Eisenkot.
La precampaña ha estado marcada por las redes sociales, llamadas telefónicas pregrabadas y polémicos vídeos hechos con inteligencia artificial que comenzó a usar el partido de Netanyahu, informa Efe. La tendencia se ha ido extendiendo, a modo de reacción, a las formaciones de los que apuestan por echarle del Gobierno.
La inteligencia artificial se está usando como herramienta estratégica y vehículo de ataques personales y provocadores. En julio, el propio Netanyahu difundió un vídeo en el que Eisenkot rechazaba el abrazo de un joven con una camiseta adornada con las palabras «Unidad israelí» para aferrarse en su lugar al líder del partido árabe Raam, Mansur Abás.
Las imágenes generaron fuertes críticas por el parecido físico que el joven presentaba con el hijo de Eisenkot, fallecido en Gaza en 2023. Ante la controversia, el Likud negó que esa fuera la intención y publicó una versión modificada del anuncio, aunque sin eliminar la versión original de sus canales.
Yashar, el partido de Eisenkot, respondió en septiembre con un juego de ordenador satírico llamado Sleepy Bibi (‘Bibi el dormilón’). El jugador debe ayudar a Netanyahu (al que apodan «Bibi») a esquivar las advertencias que recibió durante años sobre un posible ataque de Hamás, hasta echarse a dormir en una cama.
«Vete a dormir, Bibi. Y todos los demás también», se lee en la web de descarga de Sleepy Bibi. «La coalición, la oposición, los comentaristas, las mesas de debate, las encuestas, los canales de Telegram y tu tío en WhatsApp. Descansad. No se va a ir a ninguna parte, os lo prometemos«, dice el texto con sarcasmo.
El juego es una crítica mordaz a Netanyahu por supuestamente no haber hecho caso a las advertencias. Sleepy Bibi se inspira en el estilo clásico del juego Frogger. El jugador debe guiar al personaje de «Bibi» a través de las calles mientras evita figuras que representan las advertencias de seguridad que recibió, con el objetivo de «llegar a la cama a salvo».
En un apartado del juego se hace chanza con la preocupación de Netanyahu con las encuestas. «El Partido del Sueño va en cabeza. Los analistas ya están explicando lo que esto significa», se lee. Y luego la lista de lo que apuntan los sondeos, siempre con el Partido del Sueño en primera posición.
En el texto que cierra el scroll de la web, los creadores de Sleepy Bibi dicen no tener «ninguna relación con partidos, campañas ni políticos», aunque se sabe que detrás está el partido de Eisenkot. Por si hubiera algún despistado, explican que «este es un sitio satírico. Todo aquí es inventado: los partidos, las papeletas, los titulares y las encuestas».
¿Fue advertido Netanyahu?
Según afirman numerosos medios israelíes, el primer ministro ignoró los informes de la inteligencia como de países vecinos de la región previos a los ataques del 7 de octubre de 2023. Tres años después del mayor error de seguridad de Israel, todavía no existe una investigación estatal independiente sobre cómo se permitió que esto ocurriera.
Activistas han solicitado al Tribunal Supremo de Israel que obligue al gobierno a establecer una comisión estatal de investigación. Mientras, Netanyahu, que durante décadas se ha autodenominado «señor de la seguridad» de Israel, ha rechazado cualquier responsabilidad personal. Pero en los últimos tres años, se han multiplicado los informes sobre las advertencias que recibió Netanyahu.
En septiembre, el periódico Haaretz publicó extractos de un nuevo libro, según el cual el líder de los Emiratos Árabes Unidos había llamado al primer ministro israelí diez días antes del ataque para alertarlo de los planes de Hamás para una operación de gran envergadura. La oficina de Netanyahu calificó la información de «mentira absoluta» y anunció que demandaría al periódico.
