Publicado: agosto 17, 2026, 9:00 pm
Un grupo de jóvenes salmones atraviesa las frías aguas del lago Vättern, en Suecia. Deberían seguir un patrón relativamente predecible: desplazarse, alimentarse y evitar depredadores. Pero un centenar de ellos empieza a comportarse de forma extraña: nadan más lejos, más rápido y son más arriesgados. No están enfermos. Tampoco han sido atacados por un parásito que los convierta en ‘zombies’. Es que llevan cocaína en el organismo. Y no es que un cargamento ilegal haya caído de forma accidental en el lago. Estos peces son, en realidad, los sujetos de un experimento pionero que trata de entender cómo les afecta la cocaína que llega cada vez en mayor cantidad a los ríos, procedente de nuestra propia orina. Porque sí: cuando… Ver Más
