Salah Eddine vuelve a PFL Mena para revalidar su corona: «Vamos a ir con todo» - Venezuela
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Salah Eddine vuelve a PFL Mena para revalidar su corona: «Vamos a ir con todo»

Publicado: mayo 18, 2026, 10:30 pm

El campeón vuelve al lugar donde lo conquistó todo. Salah Eddine Hamli encara 2026 con un objetivo claro: repetir la hazaña en el torneo de PFL Mena y demostrar que lo suyo no fue una casualidad, sino el inicio de una etapa dominante . Y lo hace con una mezcla de ambición, naturalidad y mentalidad competitiva que explica perfectamente por qué ya está en el radar internacional. «Con ganas de ya este año hacer el torneo otra vez como campeón», afirma con tranquilidad, como si defender un título en formato torneo fuese lo más normal del mundo. Pero lo cierto es que su presencia en esta edición no responde solo a una decisión deportiva, sino que es contractual. «Mucha gente se preguntaba por qué hacer el torneo otra vez si ya es campeón. Al fin y al cabo, lo tenía en el contrato, en la cláusula. La cláusula era que, si ganaba el torneo, tendría que hacer el torneo otra vez sí o sí », explica. Lejos de verlo como un problema, Salah lo asume como una oportunidad. Tres pleitos más, tres ocasiones para reafirmarse. «Al fin y al cabo, son tres peleas, es pelear. Los luchadores peleamos, luchamos. Entonces, bienvenida sean y vamos a ir con todo». Su historia dentro de las artes marciales mixtas (MMA) no empieza especialmente pronto. A diferencia de muchos talentos actuales, Salah no creció directamente en este deporte, aunque sí en el contacto. Su primer acercamiento fue casi anecdótico: «Lo primero que hice fue karate, en unas actividades extraescolares que hacíamos en el colegio por las tardes». Pero el verdadero punto de inflexión llegó más adelante, influenciado por figuras míticas. «Vi una película de boxeo, me acuerdo de que era la de Muhammad Ali, y una pelea de Mike Tyson , y dije a mi padre, apúntame al boxeo». Ese fue el inicio de un camino que se torcería momentáneamente antes de redirigirse hacia las MMA. Tras dejar el boxeo y ponerse a trabajar, el destino volvió a cruzarse en su camino en forma de compañero de trabajo. «El chico era cinturón azul de jiujitsu en el Climent. Entonces siempre me decía, tienes que venir a entrenar con nosotros, que hay un chico que se llama Ilia , que pelea en Brave, que va a ser campeón del mundo, es muy bueno». Ese «Ilia» acabaría siendo una referencia mundial, pero para él fue, sobre todo, la puerta de entrada definitiva. «Llegó el COVID, cerró la empresa, dije, mira, voy a coger el paro y voy a empezar a ir a Alicante, al Climent, a probar, y hasta el día de hoy aquí estoy». En apenas unos años, ha pasado de iniciarse en las MMA a dominar un torneo de la segunda mejor promotora del mundo . Su actuación en la edición anterior fue impecable, finalizando a todos sus rivales. Él mismo reconoce que sintió esa superioridad desde dentro. «Desde la primera pelea, cuando sentí al tío que lo derribé y lo controlé así, fácil, entre comillas, la verdad es que me sentí muy bien». Ahora, el reto es repetirlo. Su debut en esta edición será el 23 de mayo, tras un cambio de fecha en su combate inicial. Su rival, Ylies Djiroun, es un peleador experimentado, representa una amenaza real, pero también el tipo de desafío que busca. «Yo tampoco voy a ir hacia atrás, así que va a ser una pelea muy buena », asegura. Y, fiel a su estilo, promete espectáculo. «El público lo que quiere es pegarse arriba, entonces, si quiere eso, le vamos a dar eso». Más allá del torneo, Hamli ya piensa en el siguiente nivel. Con los cambios en PFL y la creación de rankings globales, su ambición no se esconde. «Si sigo en PFL, pues obviamente quiero ir a por el campeón , que es Usman, y reventarle, para qué te voy a mentir. Quiero probarme con los mejores», confirma. Una frase que resume perfectamente su mentalidad: sin rodeos, sin complejos y con hambre de competir contra la élite. Porque para Salah Eddine Hamli, el camino no va solo de ganar, sino de demostrar hasta dónde puede llegar. Y si todo sigue su curso, ese techo todavía está muy lejos.

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