Publicado: abril 13, 2026, 11:30 pm
Hace unos días, Marta Díaz se situó en el centro de las críticas por vivir, supuestamente, «en una burbuja» desconectada de la realidad de sus seguidores tras compartir su miedo a que no llegasen a tiempo los ‘outfits’ que iba a llevar este fin de semana a Coachella 2026, la cita de música por excelencia dentro del mundo de la creación de contenido.
Esta polémica, lejos de apagarse, en las últimas horas habría escalado en redes como TikTok hacia una discusión de mayor calado que, extrapolada al resto de sus compañeras de sector, pondría el foco en una posible sensación de «saturación» de influencers por parte del público que, en última instancia, habría llevado a muchos usuarios a dejar de consumir aquel contenido con el que ya no se identifican.
A este respecto, Rocío Camacho, una influencer con casi una década de trayectoria, publicó este domingo un vídeo desde su perfil de TikTok, en el que reflexionaba sobre la evolución de su sector y reconocía esta aparente «saturación». «Ahora parece que cualquiera, por hacerse viral, también es considerado creador de contenido. Entonces esto se ha masificado a un nivel que no es sostenible en el tiempo, bajo mi humilde opinión», comentó.
Para ilustrar su punto de vista, Camacho puso sobre la mesa la supuesta sobreexposición a un «mismo tipo de contenido» en fechas señaladas como San Valentín o en eventos como Coachella, donde «hay gente a la que le importa más los outfits que la música». No obstante, y aunque ella misma se siente saturada como «consumidora» en redes sociales, tampoco quiso echar la culpa a sus compañeras de sector.
Y es que, según ella, existen eventos como el festival de Coachella que, como si de «las olimpiadas de influencers» se tratara, incentivan una mayor competencia entre ellas o una mayor aglomeración para aumentar en consecuencia su tráfico de visitas y seguidores. «Al final no deja de ser un trabajo. Todo el mundo busca subir sus estadísticas. Esto es una realidad», admitió.
En referencia a las críticas y al «rechazo» que suscitaría la pérdida de «naturalidad» y «cercanía» de las creadoras de contenido cuando saltan a la fama y llevan un estilo de vida a todas luces «inalcanzable» para su audiencia, Rocío explicó que, si bien entiende el origen de la queja, tampoco ve como «algo negativo» crear contenido «inspiracional» en lugar de otro con el que la gente se sienta más identificada.
«La realidad es que si a cualquiera se le presenta esa oportunidad, la cogería y viviría esa vida que están llevando esas creadoras de contenido», apuntó ella, destacando que compararse con otras mujeres no deja en mal lugar a quienes muestran una vida más privilegiada o envidiada, sino que refleja un problema de fondo.
En su caso, ella misma se habría reconciliado con esta comparación que suele evitar bloqueando a otras personas al encontrar un interés en la moda y el estilo de vida ‘old money’. «Es un tipo de contenido inspiracional, no es para nada alcanzable ni a mi bolsillo ni a mi ritmo de vida, pero a mí eso me motiva a trabajar más por conseguirlo», añadió.
Para concluir, la influencer señaló el «poder de elección» que, según ella, la audiencia ostenta para determinar que contenido desea consumir cada día. «Al final las redes son un libro abierto y es normal con el tiempo cambiar, dejarse de sentir identificado con unas y hacerlo más con otras, igual que pasa en la vida con las personas», expresó en su post.
