Publicado: julio 16, 2026, 4:39 am
Vivimos una época de transformación sin precedentes, marcada por avances tecnológicos y la irrupción de la inteligencia artificial. En este contexto de cambio acelerado, nuestro propósito de reimaginar la medicina requiere de una mirada humanista. A medida que la población envejece y aumenta la carga mundial de enfermedades crónicas, cardiovasculares y oncológicas, la vida de las personas puede cambiar en un instante por un diagnóstico que sacude su mundo hasta lo más profundo. Por ello, las empresas farmacéuticas debemos enfocarnos en ciencia y tecnología médica con una mayor empatía y humanismo, garantizando un esfuerzo verdaderamente colaborativo. En las últimas tres décadas, y tras una evolución que ha incluido decisiones valientes, nos hemos transformado para convertirnos en una empresa enfocada íntegramente en el desarrollo de medicamentos innovadores, con la convicción necesaria para liderar la próxima era de la medicina. ¿De qué forma puede ayudar el propósito a lograr esta evolución? El propósito de Novartis –«Reimaginar la medicina para mejorar y prolongar la vida de las personas»– es nuestra brújula. Es clave que las personas que eligen trabajar con nosotros se sientan reflejadas en él y lo hagan verdaderamente suyo. Contar con un propósito inspirador y compartido es lo que nos permite unir a los más de 1.600 profesionales de 53 nacionalidades distintas que conformamos Novartis en España. La primera clave es posicionar la tecnología como un gran habilitador, asegurando siempre un enfoque centrado en las personas. La industria de las ciencias de la vida está comprobando cómo la inteligencia artificial acelera la innovación biomédica de manera exponencial, ya que nos ayuda a comprender mejor la biología de las enfermedades, a diseñar nuevas moléculas y a anticipar riesgos de seguridad en fases mucho más tempranas. El objetivo de este conocimiento es ayudarnos a tomar decisiones informadas y basadas en datos, logrando que tratamientos transformadores, como los radioligandos, la tecnología de ARN o las terapias celulares y génicas, se desarrollen de manera más rápida y eficaz para los pacientes que los necesitan. La segunda clave vital es impulsar internamente una cultura que fomente un liderazgo humano y consciente. En nuestro equipo, promovemos un entorno de trabajo basado en cuatro grandes conceptos: inspirador, curioso, íntegro y sin jerarquías. Requerimos líderes que no solo gestionen, sino que inspiren, escuchen activamente y eliminen obstáculos, creando un espacio donde las personas pueden alcanzar su máximo potencial. Esta visión cobra vida a diario en todos nuestros equipos, incluyendo nuestros centros de excelencia de innovación tecnológica en España, donde más de 700 profesionales de talento altamente especializado operan para aportar soluciones a escala mundial. Asimismo, entendemos que la diversidad, la equidad y la inclusión no son una aspiración, sino una realidad palpable. En España, las mujeres representan el 60,6% de nuestro equipo y ocupan más del 53% de los roles de liderazgo, un reflejo de nuestro compromiso. La tercera clave es abrazar la firme convicción de que el impacto real exige colaboración externa. Estamos convencidos de que nadie puede reimaginar la medicina por sí solo; por ello, colaboramos para generar un cambio real junto a los pacientes, los profesionales de la salud, las empresas con visión de futuro y los sistemas sanitarios. Hemos cocreado un compromiso específico con la comunidad de pacientes y cuidadores para integrar de forma respetuosa sus perspectivas vitales, desde las fases preclínicas tempranas hasta el acceso efectivo a los tratamientos, asegurando de esta forma que nuestras innovaciones terapéuticas den respuesta a necesidades reales no cubiertas. En la época actual ya no basta con hablar exclusivamente de aportaciones económicas o creación de empleo. A través de nuestras evaluaciones de impacto social, medioambiental y económico, hemos constatado que, de la mano de la innovación, nuestro portafolio de medicamentos beneficia a más de 10 millones de pacientes en España y genera un impacto social positivo que logra aumentar la calidad y esperanza de vida. Para continuar impactando positivamente en la vida de las personas, el éxito radicará en mantener un propósito firme y en potenciar el talento de nuestras personas.
