Publicado: febrero 28, 2025, 3:00 am
¿ Cómo quedará la relación de México con China? El dragón es nuestro segundo socio comercial y el rival a vencer por parte de Estados Unidos en la competencia por la hegemonía mundial de los próximos años. Todo indica que no podremos seguir comerciando con China del modo en que lo hemos venido haciendo. Es una exigencia de Estados Unidos, nuestro vecino y principal socio comercial. La cuestión es compleja y se expresa mejor con una alegoría: México tiene un matrimonio disfuncional con Estados Unidos, al tiempo que ha dejado crecer una relación extramarital con China.
La cuestión vista por Estados Unidos es: ¿puedo confiar en México? Desde México es: ¿cómo podemos demostrar que somos confiables? La “Cuestión China” está en el centro de los reclamos de Estados Unidos a México, como parte de las negociaciones para evitar los aranceles. Estará en los diálogos relacionados con la renegociación del T-MEC. No acapara los mismos reflectores que la migración y el fentanilo, pero tiene la misma importancia.
A Estados Unidos le preocupa/molesta la ambigüedad mexicana respecto a China. En el acero, la queja es que México podría estar siendo la puerta por la cual se cuela a territorio estadounidense la producción china. No es una cuestión de cuentas porque los datos son claros y Estados Unidos tiene superávit con México en el acero. Es más bien algo que tiene que ver con cuentos, con “narrativa” o “relato”. La porosidad de las aduanas mexicanas alimenta la sospecha. Si dejan pasar acero, ¿cuántas cosas más están entrando por ahí?
¿De qué tamaño es la presencia china en México? Ese es otro de los asuntos complicados. Las autoridades estadounidenses han expresado su escepticismo por las cifras oficiales mexicanas, en las que China no aparece en el top ten de mayores inversionistas en nuestro país. Hay un claro subregistro que contrasta con las evidencias anecdóticas: la presencia de empresarios chinos ha sido notoria en los parques industriales y en los medios ha habido anuncios de numerosas inversiones de empresas chinas. Todo eso no termina de aparecer en el registro oficial de inversiones extranjeras.
El asunto del subregistro de la IED china apareció en la visita de Janet Yellen a México a fines de 2023. La entonces secretaria del Tesoro de la administración Biden recomendó/pidió a México que tuviera un registro confiable de inversión extranjera, más parecido al que tiene Estados Unidos. Allá, el registro sirve para detectar y detener inversiones no deseadas en áreas sensibles. Acá es otra cosa. Tenemos un registro que es voluntario y en el que las empresas chinas pueden aparecer como europeas por el simple hecho de que establecieron una filial en Holanda, por ejemplo.
Cuando Trump y su equipo dicen que la cadena del fentanilo empieza en China y se enlaza con México, están reclamando por el papel que juegan los cárteles mexicanos, pero también por la posible asociación México-China en un tema que ha costado miles de vidas en Estados Unidos. Somos sus principales socios comerciales y esperan que seamos sus aliados en temas relacionados con su seguridad nacional. Si los precursores del fentanilo vinieran de América del Sur, seguiría siendo un asunto grave. El hecho de que esos precursores vengan de China es doblemente grave. En seguridad no veremos al Trump de El arte de la negociación , más bien nos encontraremos al anfitrión implacable de El Aprendiz . Ese señor que decía: “Estás despedido” ahora tiene capacidades nucleares.
México ha puesto en la mesa de negociaciones con Estados Unidos la posibilidad de imponer aranceles a los productos chinos. Es muy probable que la propuesta avance y nos colocará ante una posibilidad interesante: si logramos sustituir 20% de las importaciones que vienen de China, estaríamos generando oportunidades de crecimiento por valor de 30,000 millones de dólares.
Para hacerlo, necesitamos política industrial y aduanas que funcionen. Las oportunidades están ahí. No será fácil ni exento de riesgos. El costo de ejecutar mal sería perder competitividad en cadenas productivas que ahora funcionan muy bien. Los insumos que vienen de China son clave para nuestras exportaciones y tienen una relación calidad-precio que será difícil igualar.
Volvamos a los aranceles. Estos ayudarían, mucho más si se dieran en el contexto de una política arancelaria común con Estados Unidos y Canadá. Los aranceles están bien, pero hay cuestiones en las que habrá que ir más lejos. Estados Unidos no quiere que China avance en México en áreas clave como la producción de automóviles, la minería de litio, la infraestructura de telecomunicaciones y la proveeduría de soluciones informáticas en áreas clave, como aduanas y seguridad pública.
El 2025 es el año de la Serpiente de Madera, según el calendario chino. Las serpientes son veneradas por su capacidad de cambiar de piel. ¿Será esto una señal para nosotros? ¿Nos toca cambio de piel?