Publicado: mayo 26, 2026, 9:30 am
Bolivia atraviesa un momento especialmente crítico: el país se debate entre dar tiempo a que un gobierno estable aplique las reformas necesarias para salir de la crisis económica, admitiendo que los resultados no serán inmediatos (y dejar el veredicto popular para las siguientes elecciones), o dejar que intereses personales y de grupo (los del expresidente Evo Morales y sus sindicatos cocaleros u otras organizaciones como las de los «ponchos rojos») hundan a la nación en un permanente desorden y agraven la difícil situación nacional. Bolivia no saldrá adelante si no supera sus problemas estructurales, que no le impidieron avances sociales durante el inusual superciclo de las materias primas (2004-2014), pero atenazan el desarrollo boliviano en cualquier otro contexto económico. El… Ver Más
